jueves 23/9/21

Contra el calor, la belleza de la pintura

La galería de arte Bernesga presenta una exposición colectiva con una decena de grandes firmas contemporáneas.

marcelino cuevas | león

Hay exposiciones colectivas de pintura que nadie debería perderse. Contemplar obras de arte es una actividad que enriquece e, incluso, refresca; muy apropiada para la época de vacaciones y relativa tranquilidad de la que disfrutamos en estos días. Y una de esas exposiciones inevitables es la que se presenta en la galería Bernesga.

Se trata de una seleccionada colección de obras de una decena de grandes pintores contemporáneos que basan sus cuadros en magníficos fundamentos pictóricos, pero que a través de ellos el espectador puede acceder a las más concluyentes tendencias del arte moderno.

Pongamos algunos ejemplos. Regina Pérez rescata en sus pinturas antiguos monumentos, como la Alhambra de Granada, envolviéndolos en un halo de misterio, y creando movimiento a su alrededor a través de sugerentes veladuras. Ofreciendo una realidad diferente para las antiguas arquitecturas.

Por otro lado, el paisaje natural en el fundamento de la pintura de Miguel Peidro. Para muchos, sus cuadros reflejan una realidad a la que la fotografía es incapaz de llegar. Porque más allá del simple reflejo del paisaje, el artista es capaz de retratar su alma. El bodegón es una temática un tanto olvidada en este tiempo, pero Juan Antonio Domínguez es capaz de rescatar la imagen real de diferentes frutas en composiciones rompedoras que aúnan el clasicismo con la vanguardia. Carlos Cobián, por su parte, es el pintor por excelencia de las playas decimonónicas, con divertidas niñas y hermosas mujeres paseando románticamente por la arena, mojando apenas sus pies el rompiente de las ondas marinas. Una delicia.

A su vez, Ana Prieto representa lo contrario. Sus retratos de las más agrestes montañas, en muchos casos semicubiertas por el manto blanco de la nieve, están llenas de fuerza, y expresan claramente el poder infinito de las grandes cumbres.

Y si en León hay en estos momentos un pintor capaz de gustar, de ilusionar a todo el mundo, ese es Manolo Sierra. Sus retratos de de los pueblos babianos o lacianiegos son ya clásicos inevitables de la pintura leonesa. Sus ventanas, sus carros rojos, sus pájaros o las gentiles espadañas de sus iglesias se han convertido en iconos de unas bellísimas comarcas leonesas.

Y quedan más y todos importantes, como Sempere, Reche, Francisco Castro, Tomás Medina, Carmen Casanova, Juan Galán o Javier Ortas. Todos merecerían un comentario, pero indudablemente es mejor que ustedes visiten la muestra de la sala Bernesga y se sorprendan con esta variada y magnífica colección de pintura.

Contra el calor, la belleza de la pintura
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