jueves 17.10.2019

«‘Cántico espiritual’ es la obra que más alegrías me ha dado»

Amancio Prada se crió entre árboles, monasterios y leyendas, pero, curiosamente, tuvo su primer contacto con San Juan de la Cruz en la época en la que vivía en una buhardilla en París, en el bulevar de las Malas Hierbas. «Tenía por vecino de habitación a un compañero de estudios en la Sorbona, y yo creo que estaba tan harto de mis canturreos nocturnos que un día llamó a mi puerta y me dijo: ‘Toma, lee’; y puso en mis manos un libro gordo, como diciendo: ‘lee y calla’. Fue un flechazo a primera vista o a primer oído».
Imagen de archivo de un recital del cantautor leonés Amancio Prada. ALDELHAK SENA
Imagen de archivo de un recital del cantautor leonés Amancio Prada. ALDELHAK SENA

Desde ese momento y con todos los sentidos, creyó que lo mejor era dar música a las palabras de San Juan de la Cruz, al que considera «el más alto poeta en lengua española».

Hace más de quince años que Amancio Prada no canta en León el Cántico espiritual; a pesar de que «es la obra que más alegrías me ha dado». El sábado retomará la versión original, para guitarra (su compañera inseparable), violín y chelo; en esta ocasión, a cargo de Roxana Wisniewska y Amarilis Dueñas Castán, «dos jóvenes talentos que serán grandes maestras», augura. Y es que también ha interpretado la versión que hizo Ángel Barja, que estrenaron en el Teatro Real, o acompañado por coros como el de RTVE y escolanías como la de Segovia.

Amancio Prada lleva más de cuarenta años en los escenarios y una y otra vez retorna a San Juan de la Cruz. «Cada vez que lo canto es como si fuera la primera. Siempre encuentras algo distinto, reparas en una palabra o cómo puedes ligar un verso... La música solo existe en el momento en que la estás tocando», afirma.

Un amigo le ha dicho que es una locura cantar tres veces en un año en la misma ciudad, pero Amancio Prada es profeta en su tierra. No fue premeditado. En marzo presentó la versión sinfónica de las Coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre, junto a la Sinfónica de Castilla y León y el Coro del Conservatorio Superior de Salamanca —para conmemorar los 40 años de la Universidad de León—. En abril participó en el homenaje a Antonio Pereira en el décimo aniversario de la muerte del inolvidable escritor villafranquino. Este nuevo concierto en realidad lo cerró hace dos años. Se lo pidió Margarita Morais, presidenta de la Fundación Eutherpe —por la que Prada siente una profunda admiración—, para celebrar el veinte aniversario de una institución que ha tutelado y apoyado a cientos de músicos desde sus inicios. «Margarita es la persona que ha hecho y sigue haciendo por la música más que muchos de nosotros juntos».

El recital, en el que «habrá sorpresas» —con seguridad, Prada incluirá otros temas de su extenso repertorio—, se incluye dentro del ciclo ‘Grandes Maestros Internacionales’. «Ese título tan portugués le encantaría a Antonio Pereira, pero en mi caso es una exageración», dice este genio humilde.

Será una locura cantar tres veces en León el mismo año, aunque sea con un programa muy distinto, pero ‘para los locos es el sendero’, como escribió Juan Ramón Jiménez», admite el cantautor de Dehesas.

«‘Cántico espiritual’ es la obra que más alegrías me ha dado»