jueves 22.08.2019
PATRIMONIO

El castillo paramés que se recicló en campanario

Este vigía del Páramo Bajo, en la raya con Zamora, será remozado por completo, y mejorado en accesibilidad e iluminación, tras asistir a derrumbes, desapariciones y hasta al robo del retablo de la iglesia que le adosaron
El castillo paramés que se recicló en campanario

Ya hay quien la llama ‘La lista de Schindler del patrimonio leonés’ aunque, lejos de comparaciones ocurrentes, lo cierto es que los proyectos incluidos en el llamado Plan de Restauración de Bienes Inmuebles del Patrimonio Histórico-Artístico de León, puesto en marcha por la Diputación desde agosto, incluye algunos de los monumentos que peor suerte han corrido en la provincia, y no sólo a causa de su mal estado de conservación, también por el escaso conocimiento que se tiene de ellos.

Ambas características comparte el castillo de Saludes de Castroponce, en el Páramo bajo, prácticamente en la linde con Zamora. En realidad es la torre del homenaje de una antigua fortaleza a la que, en fecha indeterminada, adosaron el cuerpo de una iglesia, actualmente la parroquial del pueblo. Aunque está declarada BIC, la torre sufre de múltiples patologías y desprendimientos, y la estrechísima escalera de cemento y ladrillos alzada en época moderna es anacrónica y peligrosa.

El proyecto de restauración, elaborado por los arquitectos Fernando Liébana y Esther Llorente, ya recibió la luz verde de la Comisión de Patrimonio y contempla no sólo la mejora y adecuación estructural del cuerpo de la torre sino también un acceso seguro: «Se ejecutará una escalera metálica de caracol, de 1,85 metros de diámetro exterior, que llegará hasta la base del acceso al habitáculo de la torre», indica el documento, que también detalla exhaustivamente cómo será la intervención. Por ejemplo, «se reposicionará, en toda la torre, la mampostería ordinaria en mal estado, y se completarán los huecos que tienen partes inexistentes derruidas o demolidas»; también «se repondrán los arcos interiores de los huecos con roscas de ladrillo de tejar» y se «dispondrán proyectores directos de iluminación monumental en el perímetro de la torre».

El proyecto, asimismo, adjunta algunos de los escasos datos históricos de que se dispone, dado que, como comentó al Diario el alcalde del municipo de Pozuelo del Páramo, Emilio García Molero, «la casa consistorial se quemó en los años sesenta y toda la documentación desapareció». Aun así, el documento recuerda que en la Real Academia de la Historia se conservan reseñas que hablan «de la donación de doña Leonor de Guzmán, madre del rey Enrique III, a la iglesia de León, de su villa y castillo de Castroponce, con obligación de tener tres capellanías perpetuamente por su alma. Era el año 1341». «Saludes fue un lugar muy importante. Era villa y estaba completamente amurallada», explican García Molero y Pilar Ferrero, teniente de alcalde, mostrando los restos de recinto en forma de grandes piedras que afloran en la base y explanada de la propia iglesia, un espacio que sufre de hundimientos y que el municipio quiere también arreglar. «Bajo la torre había mazmorra y ahí al lado, ese paraje se llama La Horca», ilustra Ferrero.

Las obras cuentan con un presupuesto cercano a los 60.000 euros que abona la Diputación, y el ayuntamiento de Pozuelo ha colaborado con la redacción del proyecto, 4.600 euros. El plazo de ejecución es de dos meses y, tras ese tiempo, Saludes de Castroponce —pueblo ligado a antiguos linajes nobiliarios, con continuas referencias desde el siglo XII— podrá hacer alarde de un monumento en condiciones. Un símbolo que exhibir con orgullo tras múltiples declives como el robo de su valioso retablo, a mediados del siglo XX, y el cierre de las cinco fábricas de cerámica que llegó a haber en la localidad.

El castillo paramés que se recicló en campanario