domingo. 05.02.2023
La carrera del irlandés Collin Farrell ha subido como la espuma y, en sólo cinco años, se ha colocado entre los actores más solicitados de Hollywood. Una velocidad que a él mismo le sorprende, «es hasta ridículo. Soy un bastardo con suerte», dice el protagonista de Alejandro Magno , el último filme de Oliver Stone. «Ha sido hasta ridículo la velocidad a la que he subido. Creo que ha sido una mezcla de pasión, mucho trabajo duro, suerte...y ¡estás en las estrellas!», señala Colin Farrell ante un reducido grupo de periodistas con quienes habla en Madrid de su último trabajo. Colin Farrell es uno de los actores a quien persigue su fama de salvaje del Hollywood de hoy, por eso no extraña nada cuando comenta que lo que más le costó a la hora de encarnar Alejandro Magno fue creerse a sí mismo en el papel de rey. Aunque, superado este primer escollo, apareció luego el reto de abordar «la amplitud del personaje», señala. De hecho, Farrell, nacido en Dublín en 1979, reconoce que antes de que Stone le ofreciera el papel no tenía una idea clara de quien fue Alejandro Magno. «No sabía si era griego, sabía que fue un gran conquistador, pero la pasión que Oliver Stone me transmitió fue contagiosa», cuenta y, de hecho, se asombra de que el cine haya tratado tan poco esta figura, cuando es, dice, «perfecta, con todos los ingredientes de una tragedia de Shakespeare». Colin Farrell ha pasado, en cinco años, de protagonizar series televisivas a trabajar a las órdenes de Spielberg, Schumacher, o el propio Stone, y alternar superproducciones como « S.W.A.T . (Los hombres de Harrelson») a pequeñas películas, porque entiende que «como dicen en el sexo, en el cine el tamaño tampoco importa», comenta este actor que dice detestar Hollywood. «Nunca estoy allí . Vivo en Dublín y no me siento una estrella, a mí me importa un bledo eso de que me cuelen en una discoteca o me den una mesa sin reserva».

Collin Farrell: «La velocidad a la que he subido es muy ridícula»
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