martes 17.09.2019

El crimen no resuelto del español que liberó París

El escritor y policía leonés Alejandro Gallo desempolva el asesinato del héroe Amado Granell en su thriller ‘La muerte abrió la leyenda’ Un nuevo caso para el comisario Gorgonio.
Portada del libro. DL
Portada del libro. DL

verónica viñas | león

Alejandro Gallo no puede dejar pasar un ‘buen caso’. En su novela Morir bajo dos banderas se le cruzó el personaje de Amado Granell, el español que liberó París, y ahora reabre su oscuro asesinato en La muerte abrió la leyenda (Editorial Reino de Cordelia). Un nuevo thriller del autor leonés y jefe de la Policía Local de Gijón que verá la luz el 31 de este mes y que le ha valido ya el Premio Castellón Letras del Mediterráneo.

Gallo (León, 1962) , uno de los buques insignia de novela negra en este país, sitúa a su infalible comisario Gorgonio Llaneza tras uno de los crímenes más misteriosos y silenciados de la historia reciente. Nuevamente, el autor de Asesinato en el Kremlin, licenciado en Filosofía, Ciencias Políticas y Ciencias de la Educación, husmea en la memoria histórica. Porque, como ha escrito Ángel de la Calle, «Gallo es el creador de un subgénero que cruza la memoria histórica con la novela negra».

Ahora el policía leonés se sumerge en la apasionante vida del teniente y segundo jefe de La Nueve, la primera unidad militar de la Francia Libre que penetra las defensas nazis y entra en París. «Lo interesante es que Granell, en 1952, pasa la frontera española con pasaporte falso a nombre de un ingeniero chileno y se instala clandestinamente en España. Primero en Santander, luego en Palencia y finalmente en Orihuela», explica el autor.

El 12 de mayo de 1972 muere en un «supuesto accidente de tráfico» en la localidad de Sueca, cerca de Valencia, «cuando se dirigía al consulado francés a gestionar su pensión como militar de la II Guerra Mundial y héroe de Francia».

Un falso accidente

«Meses después, el coronel Raymond Dronne (antiguo capitán de La Nueve), diputado en la Asamblea Nacional francesa, defiende que Granell no murió en un accidente de tráfico, que sobre la chapa de su coche había trazas de bala y que las autoridades españolas habían cerrado en falso el caso».

Gallo sitúa al subinspector Gorgonio Llaneza, un imprescindible para los lectores de novela negra, ante su primer caso. Una precuela de títulos como Seis meses con el comisario Gorgonio, L.A. Discrecional —que saldrá en junio en la antología sobre relatos negros de los 28 mejores autores de novela negra de España y Latinoamérica, que publicará la editorial Serbal con el título Relatos de la Orilla Negra— y otro volumen que lanzará próximamente Reino de Cordelia: Los casos y las cosas del comisario Gorgonio.

El sabueso de Gallo recala en la Brigada de Investigación Criminal de Castellón de la Plana, dominada por los agentes de la temida Brigada Político-Social. Se estrena con un asunto que, aparentemente, es puro trámite: certificar la muerte de un ingeniero. Sin embargo, cuando Gorgonio llega al lugar del siniestro todo se complica. En la guantera del vehículo accidentado descubre que la víctima posee una doble identidad. El ingeniero chileno es también Amado Granell, natural de la localidad castellonense de Burriana y héroe de Francia, que le nombró oficial de la Legión de Honor por haber liberado París de la ocupación nazi.

—En las primeras páginas Gorgonio explica que fue su único caso sin resolver... ¿Se quedará el lector sin un final cerrado?

—Más bien dice «que no se cerró bien o que quedó a medias», él lo resuelve al final, pero las autoridades del franquismo tardío no siguen con ello o lo ocultan.

—Hay más ‘guiños’ a León que el chorizo que comen algunos personajes?

—Alguno más hay. Y es «chorizo picante», un plus añadido.

—¿Cómo se las apaña para investigar sobre personajes como Amado Granell, sobre los que no existe mucha documentación?

—La documentación es muy escasa, pero conté con lo investigado para mi anterior novela, Morir bajo dos banderas, y algunos trabajos actuales como los de Basilio Trelles sobre la figura de Amado Granell.

—¿Hay policías tan listos en la vida real como Gorgonio?

—Gorgonio no es listo, es hábil.

—¿La II Guerra Mundial sólo es un telón de fondo o también bucea en esa época de Granell?

—La mayor parte de la novela transcurre en Castellón, en 1972.

—¿Qué supone el Premio Castellón Letras del Mediterráneo que le han dado a la novela antes de ser publicada?

—Otro reconocimiento a mi obra, que se suma al Premio García Pavón, al finalista de la Crítica Literaria de Castilla y León en 2013 y otros. Es un estimulo mas para seguir narrando historias.

El crimen no resuelto del español que liberó París