domingo. 26.06.2022

«Cuando veníamos a la Tropicana, llenábamos»

Camela llega a León en un concierto a lo grande. El nombre de la gira, al igual que su último disco, es toda una declaración de principios: ‘Rebobinando’. Apenas quedan entradas para su presencia en la Plaza de Toros León Arena.
                      Ángeles Muñoz y Dionisio Martín, componentes de Camela, que actúan este viernes, 3 de junio, en la Plaza de Toros León Arena. DL
Ángeles Muñoz y Dionisio Martín, componentes de Camela, que actúan este viernes, 3 de junio, en la Plaza de Toros León Arena. DL

Podría parecer que Camela remite a otros tiempos. Pero casi a tiempo real, ayer registraba cifras de éxito casi futuristas en cuanto a venta de entradas para su concierto de este viernes en León. Quedaban poco más de 100 entradas generales a 25 euros; y solo 29, a 50 euros, tipo Premium (zona vip, copa en mesa a pie de pista, jamón, sorteo de viajes...). Será este 3 de junio desde las 20.00 horas cuando comience lo que se prevé un gran camelazo de cuatro horas con invitados especiales aún por desvelar. El idilio con León viene de largo: «Veníamos a la Tropicana y siempre llenábamos», explican.

La leyenda dice que nadie reconocía que escuchaba a Camela, mientras ellos, cassette a cassette, gasolinera a gasolinera, y luego disco a disco, alcanzaban los cinco millones de copias vendidas de sus discos. Ahora, son más: casi diez millones les contemplan si no los superan ya. Esto es, los que fueran trío y ahora son dos: Dionisio Martín, Dioni (Madrid, 1970) y Ángeles Muñoz (Madrid, 1974), Camela, alcanzaron el éxito gracias a su público, nunca mejor dicho, sin intermediarios.

fenómeno de masas

La rumba electrónica y el soniquete de sintetizadores, las voces de los cantantes y cierto ambiente de coches de choque, en un on the road cañí, con unas canciones con letras de culebrón, se convirtieron en un fenómeno aparentemente de extrarradio pero que fue de masas con una fórmula que llenaba recintos. Sus discos competían, y ganaban en muchas ocasiones, a la aristocracia del pop. Pero lo curioso de todo esto es que no se habla de algo que fue, sino que la fórmula Camela, o el sonido Camela, sigue aquí en tiempos de Rosalía, Chanel y así.

Llegan a León y confirman varias cosas: son tan resistentes al anacronismo como a los nuevos tiempos de spotify y demás. Números 1 de carretera y de plataformas de última generación, por tanto.

La Plaza de Toros será el escenario de aforo exigente en donde Ángeles y Dioni, dos estrellas sencillas, que para muchos de sus fans son como un familiar, pondrán sobre las tablas un repertorio que no admite comparación.

Al margen de frases hechas de recuperación de la normalidad y demás, lo que está claro es que Camela sigue siendo un acontecimiento. Muchos conciertos, aforos grandes y ellos, ahí, Rebobinando. «No hay secreto, le cantamos al amor y eso no pasa de moda. Y tenemos muchísima suerte con el cariño que nos ha dado siempre la gente», dicen ellos.

Si Camela tuviera truco este sería no defraudar a sus seguidores: «La verdad es que sí, somos poco innovadores en ese sentido, seguimos cantando al desamor y al amor, que es lo que mueve el mundo».

ahora dúo, antes trío

El ahora dúo (antes trío junto a Miguel Ángel Cabrera) tuvo la aceptación de la gente antes que del establishment musical. Aunque ahora seguro que Warner, su compañía, los cuida como oro en paño y hayan llegado a ser el grupo estrella de cierre de todo un referente indie como el Sonorama de Aranda de Duero. De los inicios no se escapa León, que como ellos mismos recuerdan, pronto se rindió a Camela: «Siempre lo comentamos, cuando empezamos veníamos muchísimo a León, a la Sala Tropicana y siempre estaba lleno», afirman, y eran tiempos en donde su fama se transmitía de boca a oreja.

Lo bueno de Camela es que van para tres décadas en los escenarios y mantienen las pilas cargadas: «La ilusión siempre está con nosotros. Si no, no podríamos seguir», dicen. Puede sonar a tópico, pero mientras Camela se mantenga, lo que es seguro es que sus canciones irán directas a ese público infalible, porque saben lo que quiere. Y es entonces cuando comienza a sonar un Sueño contigo, Camela.

«Cuando veníamos a la Tropicana, llenábamos»
Comentarios