sábado 07.12.2019

Los desconocidos templarios

La Orden del Temple sigue rodeada por un halo de misterio, como el del Grial
Los templarios fueron también banqueros. PENGUIN RANDOM HOUSE
Los templarios fueron también banqueros. PENGUIN RANDOM HOUSE

«Los templarios alcanzaron un inmenso poder económico y político, cuyas fronteras expandieron para aumentar todavía más el control social y espiritual», señala Carolina Godayol, prologuista del libro Templarios. En busca del Santo Grial, basado en Territorio Templario, la segunda serie de producción propia sobre templarios del televisivo Canal Historia. Añade que hay muchos aspectos conocidos de la Orden del Temple: el rigor, la fortaleza y la disciplina, además de la riqueza y la organización financiera, la constancia y la convicción, que permitió a estos guerreros de Dios llegar a conquistar un vasto territorio, proteger a los peregrinos y recuperar el control de Tierra Santa y algunas reliquias sagradas del cristianismo.


«Pero hay otros aspectos relevantes y menos conocidos, como la vasta extensión e influencia de los templarios desde Axum, en Etiopía, hasta Escocia; o su gran presencia en Portugal, Aragón, el Mediterráneo, Baleares y la costa española, donde se asentaron en su último fuerte-templo, en el castillo de Peñíscola, antes de la desintegración, al menos temporal, de la Orden», apunta.

 

Consultada sobre algunos de los aspectos más impactantes pero en general ignorados sobre estos caballeros-guerreros, esta doctora en Ciencias de la Información, recalca que «en el contexto medieval, la Orden del Temple fue profundamente innovadora». «La idea de que un monje pudiera ser a la vez un soldado fue un escándalo en la época. Debido a la estructuración en estamentos de la sociedad medieval, cada grupo se centraba en su labor, los clérigos oraban, los nobles guerreros combatían y los campesinos alimentaban a los demás», señala Godayol.

 

Explica que la figura del monje-soldado resultaba una mezcla aberrante para la época, que había establecido una separación muy clara entre clérigos y guerreros.

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