viernes 03.04.2020
Edificios con historia

Despierta el dragón Botines

'El León Gaudí? será una ruta urbana del modernismo. La iniciativa se incluye en la investigación simbólica del edificio del arquitecto catalán y su relación con la ciudad
Edificio Pallarés, de 1922, construído en una parcela estrech. RAMIRO
Edificio Pallarés, de 1922, construído en una parcela estrech. RAMIRO

Era un dragón dormido en forma de palacio de invierno en una ciudad de frío. Aunque es Botines, el edificio que todo el mundo conoce, que traspasa fronteras y que se exhibe con orgullo como una de las creaciones fuera de Cataluña más importantes de Gaudí. Ahora, el Museo Gaudí Casa Botines, junto a Fundos y el Ayuntamiento de León presentan una iniciativa que pretende poner en valor el conjunto del edificio en el contexto del León de la época y el Modernismo presente en la ciudad.


El sábado 14 de diciembre comenzarán así las visitas guiadas como rutas urbanas del Modernismo bajo el título El León de Gaudí, con las que se ofrece una visión global de la ciudad que se encontró el arquitecto catalán y un retrato de época, con edificios singulares que ayudan a entender su relación con ella y su influencia en la misma.

 

José Antonio Diez, alcalde de León; Miguel Ángel Álvarez, patrono de Fundos, y Noemí Martínez, directora del museo, presentaron ayer esta propuesta que mostrará la idiosincrasia de la ciudad del siglo XIX con la referencia de su arquitectura.

 

Diez valoró esta iniciativa de Fundos por el efecto de relación con toda la ciudad. «Vinculado a este edificio, podremos ver el León modernista presente en Santo Domingo, la calle Ancha, OrdoñoII», relató el acalde, quien también explicó que es «una ruta del museo que complementa la oferta turística de nuestro patrimonio. Con el León Modernista, sus edificios singulares y vanguardistas», afirmó el regidor leonés.

 

Miguel Ángel Fernández se refirió a este proyecto como una forma más de impulsar lo que denominó «marca Gaudí», y que sirve para lo específico de su obra, pero también para conectarlo con la realidad leonesa que se encontró cuando llegó a la ciudad para poner en marcha lo que luego sería Botines. «Esto es un retrato de época de ese León que se encontró Gaudí. El arquitecto y el edificio es la excusa para León, y una herramienta para poner en valor el León del siglo XIX y principios del XX. Si exitían ya, en ese sentido, la
Ruta Romana, las Juderías, ahora es el turno de la de Gaudí», afirmó al respecto.

 

Además de todo este valor de El León de Gaudí, la directora del museo, Noemí Martínez, desveló detalles que sirven para renovar la idea general de todo lo que rodea la presencia del catalán en León y provincia. Según Martínez, «nos costaba explicar la génesis en el entorno urbano», dijo. Y de alguna manera también expresó que esas explicaciones que se daban a veces estaban más claras hablando desde fuera de Botines, en su entorno, que dentro: «Cómo y qué se encontró y por qué hizo el edificio así y por qué se contagiaron de esa idea suya, y él de lo que había en la ciudad. Y cómo hay que abordar la figura de Gaudí como importante e influyente», relató.

 

Así, este paseo por el XIX y principios del XX en forma de ruta urbana servirá para unir ese triángulo entre la ciudad, Botines y Gaudí. Y en este apartado, Noemí Martínez apuntó a próximas investigaciones que mostrarán una simbología muy amplia que permitirá entender mejor el edificio y las intenciones del arquitecto. «Es un palacio de invierno. Gaudí se basó en la leyenda de San Jorge y el dragón. Y este edificio es un dragón dormido, esa simbología está junto a la idea de palacio de invierno que quiso reflejar», remarcó, lo que también sirve para apuntar de alguna forma la singularidad incluso en el contexto general de la propia obra de Gaudí.

 

«Somos de León y a veces necesitamos que nos lo cuenten», dijo también el alcalde Diez.

Despierta el dragón Botines