martes. 05.07.2022
Declaración de intenciones

"Los días felices han vuelto", el grito de deseo

"Los días felices han vuelto", ha cantado maravillosamente Aitana, quien por indicación del "boss" Antonio Banderas en esta noche de Goyas en Málaga, ha versionado la mítica canción de Barbra Streisand a modo de declaración de intenciones: hubo gala, se entregaron premios, se reivindicó el cine y todo fue seguro.

"Recordemos esta gala como la que encendió la llama de la recuperación", ha dicho Banderas al despedir a la concurrencia, multiplicada hasta el infinito en varios paneles que, a modo de mosaicos, se presentaron a las diez en punto en el escenario de su teatro, el Soho CaixaBank, mostrando caras y caras de nominados esperando su turno en sus casas.

Y si ese plano será ya inolvidable, la gala de los Premios Goya 2021, que pasará a la historia por ser la primera en una versión mixta, presencial y "online", será recordada también por la fluidez de las conexiones y una eficacia técnica que pasa con sobresaliente una de las pruebas más exigentes de la noche.

Una gala veloz, ágil, que, a diferencia de otras, ha comenzado con los "pesos pesados" que siempre suelen cerrar la ceremonia (Almodóvar, Amenábar, Penélope Cruz, Bayona y Paz Vega) llegaron en el primer minuto para leer los nominados a vestuario, maquillaje y peluquería, efectos especiales, sonido y dirección de producción.

Enseguida, un torrente de estrellas llenó las pantallas. Monica Bellucci, Julianne Moore, Benicio del Toro, o una más que efusiva Laura Dern dejaron sus cariños al cine español, una familia que Banderas agrandó para incluir a conductores, técnicos, eléctricos, a chicos y chicas que ayudan el labores de producción, y a los del cátering.

"Ninguno de estos colectivos -ha dicho Banderas- camina sobre alfombras rojas, salen en la prensa, ni recogen premios, pero son parte importante de esta familia del cine, y no los vamos a dejar en el anonimato. Para ellos, cariño, gratitud y solidaridad".

Otra elección sorprendente fue la de Nathy Peluso para su interpretación en vivo, "La violetera", y deliciosamente tierna la de Vanesa Martín, con su versión de "Una nube blanca" de Lluis Llach, que arropó un in memoriam demasiado largo y doloroso.

Y graciosa, Najwa Nimri, al anunciar el premio a mejor canción original para "La boda de Rozalén", en lugar de la "Rosa" del título, cuando la cantante manchega, más que emocionada, ha dedicado llorando a "todas las Rosas cuidadoras del mundo", que celebran el lunes el día de la mujer.

Y reivindicativo, por que le instaron a ello, según ha dicho, Alberto San Juan al agradecer su Goya al mejor actor de reparto en "Sentimental", reprochando al PSOE su postura ante la especulación de la vivienda.

Muy divertidas las ganadoras del Goya a la música original, Aranzazu Calleja y Maite Arroitajauregui, que cantaron a capela la canción que entonan las brujas reivindicándose a si mismas en "Akelarre".

Sonado también, aunque al revés, Fernando Trueba, el único galardonado que inició sus agradecimientos "muteado": había apuestas en internet a ver quién era el primero/a al que le pasaba.

Tampoco se entendía al principio a Mario Casas, pero por el griterío de su familia, hasta que mostró a cámara su "cabezón": un Iron Man hecho con piezas de lego por su hermano pequeño.

El protagonista de "No matarás" agradeció al público que le llevase "en volandas" a este premio y se lo dedicó a "todos los que han estado alguna vez a 3 metros sobre el cielo", en un precioso guiño. Emocionante.

Pero para emoción, la auténtica que desbordó a Nathalie Poza al "recoger" telemáticamente su Goya, segundo "cabezón" para la madrileña, primero como actriz de reparto imprescindible en "La boda de Rosa", que tenía a su lado a Carmen Machi dándole besos, al fondo Carolina Yuste, las tres recién salidas de la representación de "Prostitutas".

Mel Gibson, Tom Cruise -que tuvo novia española- y Robert de Niro -que rodó en Málaga "El puente de San Luis Rey" (2003)-, desearon en un español trabajoso larga vida al cine español y Melanie Griffith apoyó en inglés.

"Y la próxima gala en Valencia", ha zanjado una esplendorosa María Casado, quien ha pedido "por favor" que "no se olviden de vivir, porque todo esto también pasará".

aitana
a cantante Aitana durante su actuación en la gala de la 35 edición de los Premios Goya PREMIOS GOYA / ANA MARÍA FERNÁNDEZ
"Los días felices han vuelto", el grito de deseo
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