miércoles 20.11.2019

«El material de los rojos es todo extranjero»

El armamento hallado avala que la URSS surtía a los republicanos.
«El material de los rojos es todo extranjero»

«Los materiales excavados fueron muy escasos, conservando únicamente algunos huesos y un trozo recortado de neumático Firestone de la época, que podría ser parte de la suela de unas alpargatas. De hecho nos comentaron que al excavar una fosa de fusilados en el municipio se documentó un cadáver con calzado de este tipo».

Aparte de la localización de trincheras, búnker, puestos de tirador, polvorines o parapetos, la investigación realizada por Víctor Bejega, Eduardo González y Alfredo González acerca de la guerra civil en León ha desentrañado cómo vivían y en qué condiciones se veían obligados a combatir los soldados del frente norte. Bejega destaca que la línea de frente republicana revela una idea defensiva basada en los manuales bélicos de principios del siglo XX. «Se estructuraban en varios frentes, pero tuvieron un problema grave: el abastecimiento de munición. Tenían poca y era antigua. Provenía en gran medida de la Primera Guerra Mundial y llegaba de Francia y la URSS», destaca el historiador, que añade que incluso se deba el caso de que la munición no correspondía al armamento suministrado.

Armamento ruso. Se ha podido documentar la existencia de munición correspondiente al Máuser español M1893 y Winchester Mod. 1895, originario de Estados Unidos pero suministrado posteriormente por la URSS. Con respecto al material de mayor calibre recuperado, se certifica la presencia de obuses Valero de 81 mm y proyectiles de 105 mm de artillería. Además, en posiciones de arma automática como La Granda o Fortín Alboleya, el arma empleada sería una colt Mod. 1895/1914.

El 19 de octubre de 1937, Diario de León publicaba un reportaje acerca del armamento incautado a las tropas republicanas. El material de los rojos es todo extranjero, rezaba el título del artículo: «Millares de ametralladoras y fusiles y cañones proceden del campo rojo; todos los carros pesados de combate son de fabricación rusa y, naturalmente, no ha ido España a comprárselos a Moscú, sino que han sido producto del botín abandonado por los ejércitos invasores en sus derrotas». Si quitamos toda la hojaresca propagandística, la investigación arqueológica nos lleva a las fuentes documentales.

Esta disparidad de medios también se produce en la equipación. La aparición de diversas suelas de calzado indica la existencia de una gran disparidad de equipamiento. Por un lado existen soldados con equipamientos más completos, con suelas de mejor calidad, mientras que otros reutilizan gomas de neumático recortadas para utilizar a modo de suela.

En cuanto a los hallazgos relacionados con la vida cotidiana de los soldados, el trabajo revela la ausencia de conservas, mientras que la mayor parte de los restos documentados son fragmentos de huesos.

Y es que las excavaciones tan sólo han exhumado dos latas, una de ellas de leche condensada, un producto muy apreciado en el frente debido a su aporte de calcio y proteínas. Asimismo, se documentó un gran número de botellas de vino.

En el Viular se recuperó una botella de Jerez que, según la documentación era proporcionada en grandes cantidades a los soldados en momentos previos a las ofensivas o para combatir el frío.

«Los carteles de la época revelan que era muy común que los mandos se vieran obligados a intervenir para controlar los conflictos derivados de un exceso de alcoholismo», subraya Víctor Bejega.

«El material de los rojos es todo extranjero»