martes 10.12.2019
Reportaje | pacho rodríguez

El perseguidor de Riello

José María Hidalgo presentó su libro sobre Riello en Madrid y reunió a autores de la talla de Julio Llamazares
El perseguidor de Riello

Al final, resultó que la noche de José María Hidalgo, Chema, fue también la noche de los presidentes de la Casa de León, como cuando se reúnen en EE.UU. la saga Bush, Carter, Clinton-¦ Un día gordo, pero a la leonesa, con magosto, vino de Prada a Tope y demás. Junto a Rafael Álvarez, actual máximo mandatario del centro leonés en la calle Pez, el viernes se pudo ver a Cándido Alonso, leonés del año y presidente del Consejo Superior de la Casa de León; y a Pedro Argüelles, Ramiro López, Francisco Cadenas y Antonio García.

Todos unidos por la seña común de haber dirigido en su momento la emblemática entidad. Como señaló Cándido Alonso, «fue una demostración del cariño que se tiene por Chema, en lo personal y en su aportación a la casa y a León». Y a eso era a lo que se iba. A compartir con Hidalgo la presentación de Villamor de Riello. Un antiguo concejo leonés en la comarca de Omaña, editado con el patrocinio de Caja España.

Con tal fin, José María Hidalgo (Riello, Omaña, 1946) metió más gente en la Casa de León de la que habita en algunos pueblos de la provincia. Y lo hizo con un proyecto que él califica de «pequeñín», y que no lo es, porque es grande en sentimientos y ambición. Que sí es, además, la niña de los ojos de este leonés por los cuatro costados, que demuestra día a día que el camino de la prejubilación se recorre andando a buen ritmo. Hidalgo se ve que también lo escribe. Y ya tiene su gran obra. Un best seller de la montaña.

Para la presentación, el autor leonés, que recoge en el libro todo un exhaustivo muestrario de los acontecimientos durante más de un siglo sobre el devenir de su pueblo, contó con invitados de lujo: Julio Llamazares, autor del prólogo; Víctor del Reguero, como editor de la obra; Fernando Alonso, doctor ingeniero de la Academia de la Historia, y Rafael Álvarez, presidente de la Casa de León.

1397124194 Literatura oral. La presencia de Llamazares sirvió para contar con la literatura oral que el escritor practica al primer toque cargado de oportunidad. Siempre con alguna cita o anécdota a flor de piel, el autor de la reciente gran obra Las rosas de piedra rescató para la ocasión a Antonio Pereira, que se ve que a veces la justicia se hace sola y ya se le recuerda en Madrid un día sí y otro también. Si en el último acto literario de la Casa de León, Ricardo Magaz le mencionó para presentar su Miénteme, poeta, dime que me quieres, Pereira salió a relucir para demostrar toda la potencia de su humor. Y es que el poeta villafranquino, al igual que Llamazares, era viejo amigo de Chema Hidalgo y sabía cómo se las gasta en cuanto a empeño y persecución de objetivos, que, generalmente, tienen que ver con la historia o las viejas reivindicaciones de León. Por ese camino llegó a este libro. Un libro que es monumento a la historia de Riello en no más de 130 páginas, «excelentes y excelentemente escritas», tal y como apuntó el autor de El cielo de Madrid . Pero Pereira sirvió para poner el humor y explicar a la gente, la poca que lo desconozca, cómo es Hidalgo. Y así contó Julio Llamazares: «Un día, Antonio Pereira me dijo: Julín, porque así me llamaba Antonio, que Chema no se enamore de tu mujer, porque entonces ya puedes darte por jodido». Puede que Chema Hidalgo sea el perseguidor de Riello...

El perseguidor de Riello