miércoles. 06.07.2022

Escapa hace el prodigio de ganar el Premio de la Crítica

El escritor leonés recibe el premio ‘ex aequo’ con José Luis Alonso de Santos
Biblioteca
Pablo Andrés Escapa en la Biblioteca del Palacio Real. BENITO ORDÓÑEZ

Un viajante que anhela otra existencia, el biógrafo de un poeta nefasto y un anciano devoto de Cervantes protagonizan Fábrica de prodigios, el libro con el que el leonés Pablo Andrés Escapa ha ganado el Premio de la Crítica de Castilla y León. Un galardón que recibe ex aequo con el dramaturgo vallisoletano José Luis Alonso de Santos, por Mil amaneceres. Escapa es el octavo autor leonés que se alza con el premio en sus dieciséis años de historia.

El nivel de los finalistas de este año «ha sido estratosférico», en opinión del director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Gonzalo Santonja, lo que a su juicio demuestra la «buena salud literaria» de una comunidad autónoma que, en medio de la crisis, mantiene «manifestaciones deslumbrantes, con obras excepcionales».

El jurado
«Escapa ha ganado muy merecidamente por un libro que desde su título señala sus calidades»


Pablo Andrés Escapa (Villaseca de Laciana, 1964), que recibió la noticia del galardón por este periódico, considera un honor ganar un premio «al que uno no se presenta y en el que se valora la calidad del trabajo». Escapa destacó la talla de los diez finalistas de esta edición, entre los que se encontraban Antonio Colinas y Luis Mateo Díaz. Para él, los escritores de esta tierra son herederos «de una tradición a la hora de contar. Tenemos una deuda con la tradición oral», lo que explica la cantidad y calidad de los autores leoneses.

Pájaro de barbería, Continuidad de la musa y El diablo consentido son las tres historias extraordinarias que integran Fábrica de prodigios. Una aventura insólita que el autor ofrece a los lectores como remedio frente a las insuficiencias de la vida. El nexo entre las tres historias es lo insólito y la perplejidad de los propios personajes; «el asombro constante de los protagonistas ante la percepción o la sospecha de que hay una realidad menos evidente que se insinúa en las apariencias, una realidad sutil que acaba contagiando la existencia de los personajes y los lleva a dejar constancia escrita de lo que perciben».

Escapa, bibliotecario del Palacio Real, trabaja actualmente en un ensayo y tiene «en cartera» algún cuento, aunque, de momento, no sabe cuándo verán la luz.

La portavoz del jurado, la catedrática y filóloga Francisca Noguerol (Universidad de Salamanca), ha explicado que Pablo Andrés Escapa ha ganado «muy merecidamente» este galardón por un libro que «desde su título señala cuáles son sus enormes calidades». «Fabrica el lenguaje, como artefacto literario perfecto que cuida la estructura, siempre inventando nuevas palabras y siempre dándonos a conocer las esquinas del diccionario tan característico de su obra», ha detallado.

Ha añadido que Escapa «pertenece a la gran tradición del filandón leonés», que en su opinión «rezuma en sus páginas con personajes como el diablo». Como admite Escapa, «vivimos en una provincia donde el propio paisaje alienta esas ensoñaciones y donde además ha habido una tradición oral en la que lo legendario y lo cotidiano conviven de forma espontánea. No es raro que a la hora de fabular uno recurra a esa afortunada alianza que a mí me gusta revestir, además, con algo de humor, por evitar cierta solemnidad en la escritura».

Sostiene Escapa que la escritura es una suerte de disciplina. «Y solo así se logra que parezca prodigiosa». El escritor leonés se estrenó en la literatura con Las elipsis del cronista (2003), al que siguieron Voces de humo (2007) y Gran Circo Mundial (2011), su primera incursión en el territorio de la novela. Con Cercano Oeste (2012) ofreció una visión muy particular sobre el western y la pervivencia de su iconografía y su discurso ético en la realidad.

Escapa hace el prodigio de ganar el Premio de la Crítica
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