sábado 04.07.2020
Centenario

La España rural que nunca olvidó Delibes

El centenario del vallisoletano rescata ‘El disputado voto del señor Cayo’, asombrosa y ácida reivindicación, ahora intemporal por parte del autor, del saber de la España vaciada
Este 2020 se conmemora el centenario de Miguel Delibes (en la imagen, en una celebración de su 80 cumpleaños) rescatando su gran y vigente obra. AGUSTÍN CACHO
Este 2020 se conmemora el centenario de Miguel Delibes (en la imagen, en una celebración de su 80 cumpleaños) rescatando su gran y vigente obra. AGUSTÍN CACHO

Un pueblo prácticamente abandonado en lo que actualmente se conoce como la España vaciada, dos únicos vecinos que no se hablan y una comitiva de políticos que recala para pedir el voto en las primeras elecciones democráticas tras la dictadura. Así se plantea El disputado voto del señor Cayo, la novela con la que Miguel Delibes reivindicó de forma ácida el saber del agonizante mundo rural frente al imperante mundo urbano. Publicada en 1978, al año siguiente de dichas primeras elecciones tras la vuelta de la democracia, la novela traslada al lector a la ficticia localidad de Cureña, el pueblo del señor Cayo, en la zona burgalesa del valle del Ebro, al que llegan tres militantes de un partido político para hacer campaña de cara a los comicios.

La extinción del mundo que representa el señor Cayo, casado con una mujer sordomuda y que no se habla con el único vecino que tienen en el pueblo, se aborda con la melancolía propia de Delibes, autor del que este 2020 se celebra su centenario, y que sirve para humanizar este drama de la despoblación, tan vigente en la sociedad actual más de 40 años después de la publicación del libro.

No falta tampoco la crítica política, con unos militantes cargados de discursos sobre la defensa del pueblo, pero que desconocen la realidad de los mismos, como ocurre cuando presumen de ser los defensores de los pobres y el señor Cayo, quien vive de forma humilde pero rodeado de la riqueza natural del entorno y de su bagaje rural, les advierte de que él no es pobre.

Ocho años después de su publicación, en 1986, el cineasta Antonio Giménez-Rico llevaría la novela al cine con un elenco en el que destacan Francisco Rabal, quien también diera vida a Azarías en la adaptación de Los santos inocentes, Juan Luis Galiardo o Lydia Bosch, entre otros, y que se rodó en la localidad burgalesa de Cortiguera, muy cerca de Sedano, municipio al que Delibes estuvo muy vinculado.

De esta forma, la sátira sirve para contrastar el mundo rural en lenta desaparición con la cultura urbana ruidosa, dos mundos que, como se pone de manifiesto optan a menudo por ignorarse.

La España rural que nunca olvidó Delibes