sábado 18.01.2020

«Esta civilización se va al demonio»

El poeta argentino Juan Gelman recogió el Premio Leteo junto a su «admirado» Antonio Gamoneda .
«Esta civilización se va al demonio»

«Sólo por el hecho de existir, la poesía es resistencia». Juan Gelman, escritor indoblegable, poeta y periodista cuya vida parece digna de novela superventas o de guion cinematográfico por su trayectoria de firme oposición a la dictadura argentina —y a cualquier tipo de dictadura— y de tenaz búsqueda de las huellas de sus familiares represaliados, recibió ayer en León el Premio Leteo que concede el Club de su mismo nombre «por la contundencia de su poesía y de sus convicciones», según palabras del presidente de esta asociación cultural leonesa, Rafael Saravia.

Gelman, siempre al lado de su «querido y admirado» Antonio Gamoneda —esto es, el primero y el hasta el momento último premios Leteo, y ambos premios Cervantes— declaró que la poesía es una de las herramientas con las que cuenta el hombre para combatir la pretensión del poder de «uniformizarlo todo» y de convertir al hombre en «tierra fértil para cualquier tipo de despotismo». De todas formas, dejó bien claro que el verdadero objetivo de la poesía «es la poesía misma». Gelman, nacido en Buenos Aires en 1930 y «trasterrado» (término con el que él mismo se define, puesto que se exilió de forma voluntaria) en la ciudad de México desde hace más de veinte años, recibió con agrado el galardón que otorga este club de jóvenes escritores leoneses y que antes que él recibieron otros maestros como Gonzalo Rojas, Fernando Arrabal, Martin Amis, Paul Auster o Ledo Ivo. Así, ante la pregunta de qué consejo daría a los autores que comienzan a abrirse paso en el mundo de la creación, Gelman citó a su vez el que ofreció a unos discípulos un poeta japonés: «No imitéis a los antiguos, buscad lo que ellos buscaban». Y cuestionado por parte de los periodistas sobre hacia «dónde demonios» camina la civilización actual, apuntó la diferencia entre ‘civilización’ y ‘cultura’ («una distinción en la cual gana la cultura», dijo), precisando que, en todo caso, ‘ésta’ civilización «se va al demonio».

Por su parte, el presidente del Club Leteo, Rafael Saravia, destacó «la conducta ante la vida» del premiado y su «conciencia crítica» («la poesía no ha de posicionarse ni política ni vitalmente, pero los poetas sí», argumentó). Para Saravia, las comillas de ‘poesía social’ «sobran» en la creación de Gelman, «una literatura que trasciende» y «completa», afirmó, calificándolo de «poeta del amor, del existencialismo y del dolor». Saravia, quien informó que el año que viene las jornadas culturales y Premio Leteo regresarán gracias al apoyo —único— de la Fundación Monteleón, recordó que esta distinción «no cuenta con dotación económica y con ningún tipo de motivación que no sea la meramente literaria» y la de continuar con la línea la de poder ofrecer a los leoneses el magisterio de creadores «de prestigio mundial».

Como sucede todos los años desde hace ya doce ediciones, el homenajeado entabló coloquio con un público que abarrotó la sala de Caja España-Duero.

«Esta civilización se va al demonio»