domingo 23/1/22

Fallece Bofill, arquitecto nómada

Destacado urbanista y con gran proyección internacional, murió ayer en Barcelona a los 82 años Deja un gran legado distribuido por todos los continentes
                      Ricardo Bofill, fallecido ayer, en una imagen tomada en 2019. KAI FORSTERLING
Ricardo Bofill, fallecido ayer, en una imagen tomada en 2019. KAI FORSTERLING

Ricardo Bofill, uno de los arquitectos españoles de mayor proyección internacional, falleció ayer en Barcelona a los 82 años, y con él desaparece un «arquitecto nómada», como él mismo se definía. Deja un legado arquitectónico y urbanístico distribuido por todos los continentes, desde Europa a África, de América a Asia.

Bofill acumuló una larga trayectoria en los campos de la arquitectura, el diseño y la planificación urbana, con obras de diseño urbano como la Place de l’Europe de Luxemburgo, el barrio Antigone en Montpellier (Francia), la Nueva Bocana del puerto de Barcelona o la remodelación y ampliación del aeropuerto de la capital catalana, donde también proyectó el Teatre Nacional de Catalunya y el Hotel W.

El autor del también emblemático edificio Walden 7 de Sant Just Desvern (Barcelona) será recordado por su «arquitectura visionaria e innovadora», según destacó ayer su Taller de Arquitectura (RBTA), que había fundado en 1963 con un espíritu transversal en cuyo grupo inicial figuraban arquitectos, ingenieros, sociólogos y filósofos, entre ellos Salvador Clotas, Ramón Collado, José Agustín Goytisolo, Joan Malagarriga, Manuel Núñez Yanowsky, o la actriz Serena Vergano, su primera esposa.

Ese espíritu transversal se mantiene hoy en día, con sus dos hijos, Ricardo Emilio y Pablo, al frente de la oficina desde hace ya unos años, que lideran un equipo de más de cien profesionales de treinta nacionalidades que actualmente desarrollan numerosos proyectos.

Nacido el 5 de diciembre de 1939 en la ciudad de Barcelona, Bofill deja una amplia y variada producción arquitectónica, así como numerosos proyectos en curso.

Entre estos proyectos abiertos figuran el Royal Arts Complex en Arabia Saudí y el aeropuerto de Chongqing, en China.

Desde sus innovadores conjuntos de vivienda colectiva de sus primeros años, como los edificios Walden-7 y la Muralla Roja de Calpe, hasta infraestructuras como el Aeropuerto de Barcelona, la sede corporativa de Shiseido Ginza en Tokio y la de Cartier en París, y proyectos más recientes como la Universidad Mohammed VI, con sedes en Ben Guerir y Rabat, Ricardo Bofill destacó desde sus inicios por cuestionar el pensamiento dominante en arquitectura y combinar el neoclasicismo y el posmodernismo.

Fallece Bofill, arquitecto nómada
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