miércoles 01.04.2020
Un poco de historia

Los fantasmas de León reaparecen en fotos

Gregorio Fernández Castañón publicará en otoño un libro con 900 fotos inéditas de una provincia que ya es historia
Ramón y Cajal (1929)
Ramón y Cajal (1929)

Ya nadie puede negar que el antiguo hospicio fue uno de los cinco campos de concentración del franquismo en León. En el solar que hoy ocupan el Conservatorio y el edificio de Correos, más pequeño que San Marcos, pero no menos cruel, funcionó igualmente como campo de la muerte; un lugar sin espacio para la dignidad ni la compasión. También la vieja fábrica de curtidos de la familia Lescú, en el barrio de Santa Ana, a unos 200 metros de la iglesia, entre las calles Páramo, Santo Tirso, Santa Ana y Raimundo Rodríguez, dio alojamiento a medio millar de reclusos republicanos, la mayoría procedentes de Cataluña. El editor y escritor Gregorio Fernández Castañón encontró las pruebas: fotos y postales de presos republicanos enviadas a sus familias y selladas desde estos campos de castigo. Localizar el campo de concentración de Santa Ana le llevó ocho años. Tras rastrear durante décadas en anticuarios y subastas —la mayoría fuera de España— reunió una colección tan increíble de imágenes de León que no tuvo más opción que publicarla. Así surgió la trilogía integrada por León tras las sebes del ayer, Un viejo León muy prestoso y León, entre recuerdos y añoranzas.

Fuente de Neptuno en la Plaza Mayor (1935). CORTESÍA DE GREGORIO FDEZ. CASTAÑÓN

Tres años de trabajo y una inversión de 15.000 euros por libro. Por eso, se prometió parar. Pero para entonces ya tenía decenas de contactos y seguían ofreciéndole fotos únicas, pura historia, en muchos casos inédita.

En otoño verá la luz un cuarto libro —dice que el último—, bajo el título León y provincia, una mirada al pasado. Un trabajo de auténtica ‘arqueología’, para el que previamente ha peinado internet y librerías de viejo durante más de tres años, pero que ha deparado numerosas sorpresas. Como una espléndida imagen del palacio de Valdetuéjar o una postal de Gracia en la que se ve la construcción del puente de Valencia de Don Juan, la cárcel y el castillo, y por la que pagó 200 euros.

Imagen de León en la que se ve el campo de concentración de Santana.

Para dar coherencia a las imágenes, el hilo conductor del libro son los partidos judiciales, los diez en que se dividía la provincia en los años 50.

El León sumergido

El punto de partida eran 5.000 imágenes excepcionales, pero se propuso y ha conseguido seleccionar solo 900. Por algunas ha pagado pequeñas fortunas, aunque los fantasmas del pasado no tienen precio. Además de imágenes, sus laboriosos libros incluyen facsímiles de documentos, programas, folletos y otras joyas que ha descubierto de un León desaparecido.

El nuevo libro incluye un pequeño homenaje a los pueblos sepultados por tres pantanos, como una imagende las antiguas eras del viejo Riaño.

Cada ejemplar es pura artesanía. Fernández Castañón pega a mano tarjetas y sellos que son una réplica exacta de los originales. Ha reproducido los legajos de un juicio de los años 60 en uno de esos pequeños partidos judiciales y regalará una pluma auténtica de gallo del Curueño.

Tesoros de papel

Le resulta difícil elegir, pero considera que la tarjeta del hospicio es la ‘joya de la corona’. M. Pérez Oracil envía esta postal a su esposa el 31 de marzo de 1939, desde el «campo de concentración del ospicio», tal y como escribe (con faltas de ortografía) el remitente. La tarjeta lleva impresa la cara de Franco, el sello de la censura militar y el texto ‘campo de concentración León’.

También siente especial cariño por un negativo en cristal de San Marcos, así como por un díptico de 1934 de la desaparecida capilla de Redipuertas, o dos instantáneas de la fuente de Neptuno cuando estuvo en la Plaza Mayor y en la plaza de la Catedral —este último negativo lo localizó en Alemania—.

Feria de la lana en San Marcelo (1923)

La mayoría son fotos anónimas, pero también hay postales de conocidos artistas y retratos y paisajes de fotógrafos como Winocio Testera, los Gracia o Jean Laurent, uno de los más destacados del siglo XIX, inventor del papel leptográfico, que se vendía ya sensibilizado, y de un nuevo sistema de coloreado. Este fotógrafo francés retrató y documentó como pocos la España decimonónica.

Además de la labor de búsqueda y datación de muchas fotos, Fernández Castañón lleva a cabo investigaciones sobre los acontecimientos y la época de cada imagen. Encontró una foto en cuyo reverso solo ponía: «en las afueras». Ni siquiera citaba León. Se trata de una panorámica tomada desde la Plaza de Toros, con una irreconocible avenida de la Facultad.

Las portadas de los libros de Fernández Castañón, editor de la revista Camparredonda, son excepcionales. El primero lo ilustró con una imagen de la fuente de Neptuno en la plaza de la Regla tomada en 1913. Para Un viejo León muy prestoso eligió a un jinete ante la fachada de San Marcos, fotografía de 1903. León, entre recuerdos y añoranzas reproduce en la portada el cuadro Campesinos españoles (Provincia de León), de Hubert-Denes Etcheverry. Se trata de una escena del mercado de aves y huevos en la Plaza Mayor. El cuadro fue expuesto en el Salón Internacional de París en 1908.

Un soldado de la Legión Cóndor en un puesto en La Virgen del Camino (1938)

En Alemania adquirió una colección entera de la Legión Cóndor, en la que destaca una curiosa imagen captada en 1938 en la que se ve a un grupo de soldados alemanes escuchando la radio en el Casino, con una foto de Hitler colgada en la pared.

«Me han dejado fotos alguna vez, pero nunca me han regalado ninguna». Hay imágenes de un valor histórico excepcional, como una foto de 1937 en la que se ve en primer plano el monumento a los caídos de la revolución de 1934, que estuvo instalado en la plaza de Santo Domingo, al menos, hasta 1940.

Foto tomada de lo que hoy es el puente de los maristas (1923).

Otra de las fotografías rescatadas por Fernández Castañón permite ver tal y como era el paso del Espolón —actual puente de los maristas—, con las obras del ferrocarril de vía estrecha antes de su inauguración el 31 de mayo de 1923. Del mismo año es una instantánea de la feria de la lana en San Marcelo, donde se aprecia el Casino Recreativo de León (actual sede del BBVA) en plena construcción.

Fernández Castañón ha conseguido tener documentadas y ordenadas en álbumes esta impresionante y única colección de fotografías de un León que ya es historia. Sin duda, un extraordinario retrato de la sociedad leonesa desde los comienzos de la fotografía.

Los fantasmas de León reaparecen en fotos