domingo. 04.12.2022
La exposición 'Secuencias' reúne 62 obras del artista leonés Miguel Ángel Febrero. RAMIRO

La muestra Secuencias, que alberga desde ayer la Sala Provincia del Instituto Leonés de Cultura (ILC), pretende ser homenaje y al mismo tiempo poner en valor la obra de Miguel Ángel Febrero, uno de los artistas fundamentales del panorama artístico leonés del periodo que transcurre desde finales de los años setenta hasta los primeros años del cambio de siglo.

La exposición se plantea desde un enfoque retrospectivo y está integrada por un total de 62 pinturas de diversos formatos y técnicas que suponen una aproximación muy interesante y fiable a las diferentes etapas evolutivas que integran estos casi 40 años de intenso trabajo en la la trayectoria creativa de Miguel Ángel González Febrero. El montaje en la sala Provincia parte de una estructura lineal de tipo cronológico, que permite una lectura coherente y secuencial de la evolución de su trabajo desde sus inicios hasta la actualidad, aunque en determinados momentos se hacen algunos cambios o saltos cronológicos para conseguir un montaje más visual, dinámico, coordinado y expresivo.

Su obra muestra desde un principio una vinculación al naturalismo y al realismo, aunque se pueden diferenciar algunas variantes según el momento y las obras pictóricas que analicemos. Así nos podemos encontrar con piezas que presentan un cierto enfoque impresionista en el aspecto técnico por el tratamiento del color, la luminosidad y la pincelada suelta y vibrante.

Por otro lado, surge una influencia de un cierto hiperrealismo en su vertiente más castiza o española, A partir de finales de los años ochenta su pintura se libera, se irá poco a poco desmaterializando formalmente, desnudando de elementos superfluos y generando una obra sintética A partir de este nuevo enfoque vendrán en los años noventa una inmersión en un intenso expresionismo en bodegones, paisajes e incluso rememoraciones o interpretaciones de figuras clásicas de la pintura española.

Desde mediados a finales de los noventa su pintura se hace mucho más vibrante, dinámica, colorista y retorna a la referencia de la figura y la naturaleza desde lo sutil, lo parcial, lo celular, lo germinal, lo orgánico, generando un mundo nuevo de imágenes que sugieren lo vital y la energía de vivir. A partir de este momento vuelve o retorna al expresionismo figurativo.

 

La exposición podrá verse de lunes a viernes, de 11.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas.

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