jueves 17.10.2019
Patrimonio

Final feliz para una joya del siglo XVII

■ Se recuperará así el pasado de la muralla y las cercas del Palacio de los Marqueses de Prado en Renedo de Valdetuéjar ■ Las obras tendrán un plazo de ejecución de seis meses
Fachada del Palacio de los Marqueses de Prado reconstruida sobre el hospital de Regla. DL.
Fachada del Palacio de los Marqueses de Prado reconstruida sobre el hospital de Regla. DL.

Según la licitación, el coste de este proyecto tendrá un importe de 182.850,35 euros. En la actualidad, del palacio propiamente dicho, sólo quedan restos murales semienterrados y/o cubiertos de maleza y vegetación. Como consecuencia de que el palacio fue objeto desde la primera mitad del pasado siglo de un desmantelamiento y expolio extensivo e intensivo; por el cual se llevaron múltiples elementos constructivos del mismo (sillares de esquinas, jambas, dinteles, cornisas, dovelas de arcos, escudos y blasones, etc) a diferentes edificios de la localidad de Renedo y de otras localidades del valle del Tuéjar (La Mata de Monteagudo, San Martín, Puente Almuhey, etc), tal como hoy se puede apreciar en una visita a los pueblos de la zona.


Por otra parte, la fachada principal (en imagen) fue desmontada y trasladada en el año 1963 al actual Hospital de Nuestra Señora de Regla de la ciudad de León, bajo la dirección del arquitecto Juan Crisóstomo Torbado.

Inversión
El coste de este proyecto se desarrollará con una  aportación económica de 182.850,35 euros

No obstante, lo que ha llegado hasta nuestros días en mejor estado es el tramo de muralla que llega hasta el acceso del antiguo palacio. Se trata de un muro de mampostería (sistema tradicional de construcción mediante la colocación manual de los elementos o los materiales que los componen) que antiguamente estuvo revestido con revocos de mortero de cal y arena. A pesar del aire de abandono, y de dejadez que presenta, no se puede dejar de señalar el gran atractivo visual, especialmente el recorrido de la muralla y de los restos que aún permanecen en pie. A esto hay que añadirle ese ‘viaje al pasado’ que supone el recorrido de las piezas y ámbitos de gran calidad arquitectónica y espacial, acompañado de la alternancia de arbolado, la apertura hacia el paisaje y la variada topografía del área.

Atractivo visual 
El conjunto de la muralla, junto a la iglesia de San Adrián, y el paisaje del entorno, es único

Una buena parte del atractivo citado y de la relevancia singular que en el recorrido del valle del Tuéjar tiene esta travesía urbana, sin duda viene dado por el conjunto patrimonial que la muralla forma con la iglesia parroquial de San Adrián por su entendimiento escalar, por la proximidad entre ambas piezas, por la geometría ligeramente girada de ambas y por la armonía de su material constructivo, lo que unido al atractivo del paisaje que enmarcan, y la entrega final en las torres de esquina del acceso al antiguo palacio, convierten esta travesía en un hito relevante en el recorrido del valle.

 

En cuanto a los amontonamientos de informes de los antiguos restos del palacio, no cabe sino señalar la necesidad previa de su limpieza y excavación arqueológica, para saber qué ocultan y proporcionar las claves para una posible actuación futura de adecuación como parque arqueológico (o algo similar).

Final feliz para una joya del siglo XVII