sábado 24/10/20
Una extensión de la expresión a través de imágenes únicas

El fotógrafo que conquista Emiratos

Le Manz, singular artista de León, logra nuevos éxitos internacionales a base de originalidad y concreción
Obra de la colección 'In our hands'. DL

Richard Le Manz. Al principio impresiona. Incluso distancia. Pero la barrera queda fulminada en cuanto se le tiene enfrente. Y es que se ve que es una herramienta más en su forma de expresarse. Encima es original: Richard, de Ricardo; Le, de León (la gran pasión de este toledano que reside aquí «más años de los que he vivido», matiza como logro); y Manz de Manzanilla, su apellido.

Pero lo importante de Le Manz es que es un fotógrafo con discurso. De los que se pregunta antes de disparar. Estudia lo que quiere contar. O si le llega una idea, se apresura a escribirla en una libreta siempre a mano, incluso mientras duerme. A Chema Madoz le gustaría, parece.

Su argumento es un ejercicio de conciencia, una llamada de atención acerca de la necesidad de cuidar el Planeta, su naturaleza. «Contaminamos nosotros. Tenemos que ser conscientes de eso. ¿Los coches contaminan? No. Es nuestro uso el que puede causar ese problema grave», asegura quien se da la paradoja de su relación profesional con el automóvil. Pero supera la contradicción porque es sensato, concreto y coherente.

Le Manz empezó a hacer fotografía con vocación de ser mostrada hace poco. Pero sus pasos son sus hitos. Y tiene varios, como el reciente premio recibido en Japón en el Tokyo International Foto Awards. Y uno más curioso aún, como fue su presencia como invitado vip como reconocido fotógrafo en Emiratos Árabes, donde expuso y fue tratado a cuerpo de jeque, por resumir las atenciones y educación recibida por los responsables de la exposición en el país árabe.

Un artista comprometido: lanza un mensaje del uso racional de los recursos y la defensa del medio ambiente

Allí, en la Meca del petróleo, llegó Richard Le Manz con ese discurso acerca de que o hacemos el mundo más sostenible o todo se irá al garete. E, igualmente, allí demostró que no se corta si cree que su aportación puede servir para mejorar.


Fotografía de la colección Hábitat. DL

Ese Instante decisivo que tituló la fotografía premiada en Japón, también resume parte de la filosofía de Richard Le Manz, un fotógrafo que empezó en Focus, y que quiere mencionar a Balbino Ferrero como gran apoyo para que se lanzara a hacer público su trabajo.

Porque, hasta entonces, enfocaba su creatividad a base de viajes por multitud de países y disfrutar de León y sus montañas. «Viajando por el mundo te das cuenta de que en León a veces no sabemos vendernos bien, teniendo auténticas maravillas», señala este leonés que menciona a Veguellina de Órbigo como gran lugar vital, y gran fuente de esta vocación. Y Le Manz quiere también lanzar ese mensaje del uso racional de los recursos y la defensa del medio ambiente. Es más, él cogió su cámara y empezó en esto cuando tuvo la necesidad de contar, cuando ya intuía su propio lenguaje.

El fotógrafo que conquista Emiratos
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