viernes 20/5/22

Francisco Salzillo (1707-1783) es a la talla lo que Velázquez a la pintura. Así que descubrir una pieza del genial imaginero murciano es todo un acontecimiento. Y eso es lo que ha ocurrido en la parroquia de San Sebastián, en la villa segoviana de Villacastín. Sabían que su San Francisco era de excepcional calidad, pero no que era obra de Salzillo, como ha revelado la restauración de la pieza. Fue la restauradora Clara Delgado quien descubrió la firma del Salzillo cuando trabajaba con la imagen en su taller. Bajo el pie izquierdo y oculta por centenarias capas de polvo y sedimentos emergieron «la firma y una fecha dañadas pero reconocibles: Francisco Salzillo, año de 1763».

«Sabíamos que era bastante buena, pero no suponíamos que tendría este calibre», dijo Delgado al presentar su trabajo, según informa la Diócesis de Segovia. Comenzó a trabajar con la talla a finales de 2021 por encargo de Juan García Gorgojo, párroco de Villacastín, y con apoyo de sus feligreses.

La imagen llegó a la iglesia desde un desaparecido convento de Franciscanos tras la Desamortización de Mendizábal en 1836 y se colocó en un pequeño retablo en la nave del Evangelio. El experto José Miguel Sánchez Peña ya sugirió en 1986 la autoría confirmada ahora por la restauración.

Francisco Salzillo emerge del polvo en la localidad segoviana de Villacastín
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