viernes 28.02.2020

Gamoneda: «La poesía intenta llegar allí donde el idioma se queda chico»

Gamoneda: «La poesía intenta llegar allí donde el idioma se queda chico»

Fue un diálogo entre dos pesos pesados de la poesía en lengua española: el bonaerense Juan Gelman y el leonés Antonio Gamoneda. Pero, ¿desde cuándo se conocen estos dos ‘clásicos vivos’ del idioma, ambos distinguidos con el máximo galardón literario nacional?, les preguntaron. «Me gustaría decir que desde siempre sino fuera porque ésta es una palabra imposible», comentó Gamoneda, concretando a continuación que Gelman formaba parte del jurado el año en que el Premio Cervantes «rebotó» hacia él. No obstante, se reafirmó en sus palabras y, «desde el corazón», declaró que conoce y quiere a Juan Gelman y su obra «desde siempre y para siempre, aunque eso sea algo imposible». Poco después de recibir el premio, el autor de Salarios del impío le devolvía el halago: «¿Por qué el más grande poeta en castellano lo tienen ustedes?», inquirió.

También periodista, Gelman relató algunas anécdotas de sus inicios y de sus trabajos en prensa, como los primeros poemas que enviaba a la revista Rojo y Negro, siempre acompañados de «estampillas» para «sobornarlos», explicó, con su habitual sentido del humor. «No me los sacaban, así que un día los mandé sin ellas y sí, ese día lo publicaron», comentó divertido. Otra anécdota que relató en torno al periodismo fue la de aquel compañero, redactor-poeta, que se quejaba de que su intenso trabajo en la redacción le quitaba tiempo para elaborar versos. «Entonces le quitaron los rollos de la máquina de escribir... y se dio cuenta tres días después». Sobre el periodismo actual, por otro lado, consideró que muchos blogs y otros medios de Internet están contando en estos momentos, por fortuna, lo que la prensa tradicional no aborda. «Siempre ha habido intereses creados, pero lo de ahora es un descaro», aseguró.

El escritor argentino precisó su relación con los diarios y revistas diciendo que hacía «periodismo para comer y poesía para vivir». En este punto terció Antonio Gamoneda: «Es que la poesía no es, digamos, mera ornamentación, no, es algo que pertenece directamente a la vida, es una forma de vivir» («tampoco es lo mismo escribir para vivir que vivir para escribir», sugirió su compañero).

Gusta Gelman de decir que él no es «todólogo», que no lo sabe todo y que no resulta nada fácil describir la sustancia exacta de la poesía, «que viene cuando y como quiere, sucia de besos y arena tras acostarse con medio mundo, como decía Lorca». «Hay quien dice de un poeta que ha abandonado la poesía, yo no lo creo, en todo caso es la poesía quien lo habrá abandonado a él», añadió.

«Lo que no se ve»

En este punto el leonés Gamoneda acudió en su ayuda y reflexionó en el sentido de que la poesía «procura nombrar lo que no se ve» o llegar allí donde el idioma «se queda chico». Según el premio Reina Sofía y premio Cervantes, vecino de León desde los dos años de edad, la poesía «enriquece a quien la lee, le descubre territorios internos que ignoraban tener, y que por eso no tenía». Además, apuntó que la poesía «intensifica la conciencia del creador y del receptor», «una formación que conviene a la sensibilidad en un mundo difícil». Gelman, a su vez, no creyó que la situación de crisis que está viviendo el mundo deba provocar «necesariamente» una mayor creatividad literaria («no hay ‘debes’ en esto de la poesía», avisó).

«Han sucedido las peores crisis y los peores desastres naturales o provocados por el hombre y la poesía sigue en pie. Se acabará cuando se acabe el mundo, pero eso ya no lo veremos nosotros», concluyó, en declaraciones a los periodistas.

Gamoneda: «La poesía intenta llegar allí donde el idioma se queda chico»
Comentarios