lunes. 05.12.2022
La Ti Clemencia, panderetera de Tabuyo.

Su repertorio parecía inagotable. La jota del barbero, Prenda de mi corazón, canciones de boda (‘Esta sí que se lleva la gala/ esta sí que las otras no’), cantares sueltos... Clemencia Fernández Dios, de Tabuyo del Monte, dejó el pasado seis de enero de hacer sonar la pandereta y las castañuelas que tocó prácticamente hasta el fin de sus días —un final que le llegó con 102 años— y con ella se ha ido una parte importante del folclore leonés. Y es que de Clemencia y de su hermana mayor Tomasa, que aún vive, aprendieron cientos de tonadas muchos músicos e integrantes de grupos y colectivos leoneses, e incluso ambas protagonizaron uno de los capítulos del programa de la TPA Camín de Cantares.

El músico y estudioso de las tradiciones David Álvarez Cárcamo, miembro de Parva y Sosiega, recordaba cómo hace seis años, en una jornada de San Froilán íntegramente dedicada a Tabuyo, Clemencia tocó la pandereta y hasta bailó con buen arte en la Plaza del Grano. «Fue una de las personas que más canciones tradicionales nos transmitieron. Gracias a ti, Clemencia, y a tu familia, por haber sido grandes transmisora de nuestra cultura», expresó sobre esta panderetera, una de cuyas tonadas más famosas decía: «Un rosal cría una rosa/ una maceta un clavel/ un padre cría unas hijas/ y no sabe para quién».

Gran transmisora de la tradición oral
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