domingo 20/6/21
CINE

Guiones absorbentes como esponjas

Los autores de las historias que optan a premios Goya coinciden en lo sufrido e ingrato de su oficio
Parte del equipo de ‘Campeones’, en la gala de los Forqué. J. C.

Arantxa Echevarría, directora y guionista de Carmen y Lola, ha escrito un guion «pez» que se le escurría de las manos; pero el de Javier Fesser, director y coguionista con David Marqués del ‘pelotazo’ cinematográfico del año, Campeones, ha sido una «esponja» que parecía no acabar nunca de absorber ideas.

Y los dos, directores y guionistas, han coincidido en destacar la «suerte» que han tenido no solo por la generosidad de los protagonistas de sus películas, sino por el gusto de ver volcadas en la pantalla tantas horas de trabajo. Eso, dicen ambos, vence la frustración de premios no ganados, o festivales que no te quisieron. «No hay placer mayor que estar haciendo una cosa que ves que funciona; si lo consigues —dice Fesser—, eso te hace tan fuerte que la falta de éxito o de premios te da igual: para ti sí lo has tenido. Eso es lo auténtico, con lo que te quedas».

Fesser y Echevarría formaban parte de una mesa redonda que tuvo lugar ayer en la Academia del Cine, promovida por el sindicato Alma, con una decena de guionistas, algunos de ellos también directores de cine, todos ellos nominados a la 33 edición de los premios Goya por sus trabajos originales o adaptados.

CARENCIAS LABORALES

Moderada por la guionista y presentadora Isabel Vázquez, la mesa desveló personalidades, egos y amores diferentes pero con muchas coincidencias en las sensaciones, modos de trabajar y carencias —sobre todo, de contratos «decentes», seguridad en el trabajo y pagos en sintonía con sus desvelos— y un común amor por la escritura.

Desde textos que se hicieron en meses (Jefe, El reino) a otros que llevaron años (Carmen y Lola, Campeones, La noche de 12 años), ninguno de ellos —aseguran— ha escrito conscientemente para ganar un premio o conseguir el éxito. «En nuestro caso, creo que, si lo buscásemos, nos daríamos una leche; si buscásemos algo, no lo encontraríamos», afirma Isabel Peña, coautora de El reino con Rodrigo Sorogoyen, la cinta más nominada en los Goya con 13 categorías.

Peña y Sorogoyen trabajan juntos desde Stockholm (2013), y Borja Cobeaga y Diego San José desde Pagafantas (2009); ahora compiten por el guion adaptado de Superlópez, una especie de Guadiana que les ha llevado a dejar y retomar el proyecto años.

Campeones, protagonizada entre otros por el leonés Jesús Vidal es, sin embargo, la primera vez que David Marqués y Fesser han trabajado juntos; en su caso, dos individualidades que se han complementado y compenetrado con el resultado conocido.

Nacho López, guionista de Jefe, dirigida por Sergio Barrejón, escribe solo pero le corrige los textos su esposa Marta; a Sorogoyen le parece «más saludable y enriquecedor» escribir en pareja, aunque «admira a los solitarios», como Echevarría, a quien le da «superenvidia» ese apoyo: «Dos piensan mejor que una». Aunque la vasca es la única que confiesa escribir sus cintas porque no le queda otra: «No pude contratar a un guionista, no tenía dinero. Yo quiero ser directora, pero me encantaría tener un guionista».

«La experiencia no se acumula —asevera Fesser—. Cuando te enfrentas a un guion, el vértigo es el mismo, y la sensación es de que no sabes. Y es verdad que no sabes muy bien si lo que haces es un trabajo, pero sí sé que, si lo haces con una seguridad aplastante, dudo que tenga ningún interés lo que estás escribiendo». «Es raro el día que no te sientes en algún momento una mierda», abunda San José.

Guiones absorbentes como esponjas
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