lunes 1/3/21
En mal estado

La iglesia del Mercado se queda sin ‘piel’

LAS FACHADAS de uno de los monumentos más emblemáticos de León están ‘descascarilladas’. El párroco, Manuel Fláker, ha encargado un informe técnico sobre la erosión de la piedra para que la Junta intervenga de inmediato. Las contadas restauraciones que se han hecho en los últimos años las han costeado los fieles.

Lleva años resistiendo. Pero la erosión de la piedra es visible; especialmente, en la fachada de la calle Mercado. La reciente restauración de la plaza del Grano ha sido ‘la puntilla’. Desde entonces, la humedad se filtra en la iglesia. El párraco, Manuel Fláker, ha encargado a un arquitecto un informe sobre el deterioro que sufre el edificio, declarado Monumento Nacional en 1973. Con la ‘evaluación de daños’ formulará una petición a la Junta para que financie la rehabilitación.

Hasta ahora, las pequeñas reparaciones las han sufragado los fieles. Pero ahora se trata de una restauración de envergadura. Fláker también ha solicitado a un ingeniero un informe sobre las humedades.

La última restauración de importancia, la reparación de la torre, la costeó también ‘el cepillo’ y una cuestación popular. Hace casi tres décadas —relata Fláker— la Escuela Taller sustituyeron algunos sillares que se encontraban muy dañados y se llevó a cabo la limpieza del absidiolo. De laiIglesia del Mercado, que tiene una curiosa forma de sepulcro, se sabe que la torre es obra de Felipe de Cajiga (1598) y que fue rematada por Fernando de Compostiza. Un incendió destruyó en 1464 la primitiva iglesia, de estilo gótico, erigida nuevamente en 1762 por el arquitecto García Pumarino con una sobria traza clasicista.

En los últimos años los donativos han permitido rehabilitar las tallas de san Ildefonso, san José, la Inmaculada, san Antonio de Padua y santa Lucía. En 2016 el desprendimiento de varias tejas ponía en evidencia la penosa situación de la cubierta del templo. En aquel momento, el entonces párroco, Enrique García Centeno, convocaba a los feligreses para recaudar los 48.000 euros a los que ascendían los trabajos de retejado. A los que quisieron participar, se les pidió una cuota mensual de 10 euros durante dos años. Con esa cantidad fue posible devolver el crédito que la parroquia solicitó a Caja España-Duero para llevar a cabo una obra urgente. La mayor rehabilitación que ha visto el templo de la plaza del Grano en los últimos años fue cuando en 2008 ‘volvieron a la vida’ las pinturas barrocas de la sacrisitía, deterioradas y casi desaparecidas por el paso del tiempo. Los frescos barrocas del camarín salían a la luz tras años de oscuridad, bajo el polvo y la suciedad. La recuperación de estas pinturas ascendió entonces a 83.000 euros, que cofinanciaron el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de León. Las pinturas murales datan de 1761 y son de estilo barroco y en ellas es evidente la participación de varios artistas.

Ahora «se trata de una intervención que permitirá consolidar el edificio», asegura Fláker. El párroco espera tener en febrero los informes que pongan en evidencia la grave situación en la que se encuentran las fachadas románticas de la iglesia del Mercado. Será la primera vez que este templo pida ayuda a la Junta de Castilla y León.

La iglesia del Mercado también tiene su propia leyenda, según la cual el 9 de febrero del año 560 se encontró la imagen de la virgen escondida entre unas zarzas, en el sitio donde ahora se erige la cruz de la plaza del Grano.

En homenajea a aquella aparición, el pueblo erigió un pequeño santuario, edificación anterior al actual tempolo. La iglesia del Mercado es obra del célebre arquitecto Pedro Deustamben o Pedro de Dios, el mismo que levantó el antiguo templo de San Juan Bautista, luego conocido como San Isidoro.

La iglesia sufrió un hundimiento en febrero de 1856 y perdió parte de las bóvedas. El monje benedictino Miguel Echano, del convento de Sahagún, firmó un año después los planos de la restauración, que ascendió a 86.000 reales. Aquella techumbre de la iglesia fue sustituida en 1980.

La iglesia a punto estuvo de ser demolida. En el siglo XIX los monumentos de la ciudad se encontraban en una situación calamitosa. En 1836 el Ayuntamiento puso el punto de mira en la parroquia de Nuestra Señora del Mercado. La idea era ensanchar la plaza del Grano y la iglesia se antojaba como un obstáculo insalvable. Finalmente, los planes no se llevaron a cabo.

La iglesia del Mercado se queda sin ‘piel’
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