sábado. 13.08.2022

«Hay justicia en la rabia del campo»

El escritor José Ovejero, autor de ‘Humo’, alerta acerca de que «no se ve» lo que pasa en los pueblos y la sociedad «solo se fija en lo que viene de la ciudad»
                      Ovejero participó en los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. PEDRO PUENTE
Ovejero participó en los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. PEDRO PUENTE

Desde la visión de pasar de vivir en el centro de Madrid a un pequeño pueblo de la sierra de Gredos (Ávila), el escritor José Ovejero ve al campo español «radicalizándose» porque la población está «harta de esa política que no les tiene en cuenta».

«Hay una cierta justicia en esa rabia que viene del campo», reflexiona, quien opina que la extrema derecha está capitalizando «esa sensación de sentirse ninguneado» o de que «siempre son los últimos».

Ovejero (Madrid, 1958) lleva desde marzo de 2020 viviendo en un pequeño pueblo en la sierra de Gredos (Ávila) que no supera los 15 habitantes en invierno, un cambio que ha tenido «varios impactos a nivel personal y a nivel creativo» para él.

Vivir en un pueblo le ha llevado a ser más consciente de que «no se ve» lo que pasa en el campo, y la sociedad «solo se fija en lo que viene de la ciudad», a la vez que se pregunta qué se está «haciendo mal» desde los partidos de izquierda para no ocupar ese espacio político.

«Ese descontento lleva a dos cosas, a no votar o el voto protesta. Y las dos cosas perjudican a la izquierda», afirma el escritor, quien participó en los encuentros de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Además de la política, mudarse del barrio madrileño de Lavapiés a la montaña hizo que Ovejero descubriera «la falta de atención que tienes cuando estás en una gran ciudad». «Están pasando un montón de cosas a tu alrededor pero tú no las percibes, las atraviesas, mientras que en un sitio con sonidos tan diferenciados empiezas a percibirlos», indica.

El escritor apunta que se ha «descubierto» haciendo algo que confiesa «antes hacía muy poco», «sentarse y mirar» a su alrededor y «no hacer nada».

«Te das cuenta de que estás oyendo a tres o cuatro aves distintas, por ejemplo», señala Ovejero, quien considera que su «capacidad de atención al detalle» ha aumentado desde que vive en Gredos.

Esta situación, unida al «desastre» de comunicaciones del pueblo donde reside y el resto de España, que le ha impedido viajar con la frecuencia que lo hacía, ha provocado un cambio radical en su vida. «Tienes que cambiar un montón de cosas, pero hasta ahora no me he arrepentido ni un momento», asegura.

El «silencio y el aislamiento» de la España vaciada, antes incluso de haberse mudado a Gredos, se filtró en su última novela publicada en España, Humo.

«Hay justicia en la rabia del campo»
Comentarios