jueves 21.11.2019
Entrevista | colectivo los hijos | directores de la película los materiales

«La película muestra lo difícil que resulta recuperar la identidad»

«La película muestra lo difícil que resulta recuperar la identidad»

Un coche teleridigido dando vueltas y vueltas por las calles del Nuevo Riaño. Una carretera que se sumerge en la gran masa de agua inerte. Camiones circulando en la noche. Una voz que se silencia. Una imagen que se desenfoca. Son retazos de Los materiales , la audaz película que ayer se exhibió -y comentó- en el Musac leonés.

-Salta a la vista que no estamos ante un documental convencional...

-No, de hecho no puede decirse que sea, del todo, un documental. La gente asocia la palabra documental a reportajes de actualidad, con una voz en off, entrevistas, un alegato en contra o a favor de algo...

-Y nada de eso hay en «Los materiales».

-Claro, ésta es una película de corte muy experimental, cercana al cine-ensayo, ante la cual la gente reacciona de muy diferentes maneras: hay quien, a los siete minutos se ha levantado y se ha ido, otros lo han catalogado como comedia o incluso como filme de terror, otros han visto pequeñas tramas y elementos de ficción en ella, con un personaje que desaparece de pronto...

-También hemos visto subtítulos, silencios repentinos y hasta desenfoques.

-Nuestra máxima era la libertad, pero para conseguir esa libertad hay que ser muy disciplinado... grabamos más de 70 horas, podríamos hacer hasta quince películas más con este material. Por ello, en realidad la película está muy construida, muy pensada, pese a ofrecer esa sensación de «materiales sin procesar» con los que se construye algo. Hay veces en que la imagen aparece sin pulir, el sonido se va, la cámara parece volverse loca...

-¿Cuál es el fondo y el objetivo de la película, que queríais investigar, transmitir?

-Queríamos comprobar cómo un pueblo se reinventa a sí mismo, remitiendo su identidad a otra que descansa en el fondo del pantano y que está repleta de Historia, desde tiempos prehistóricos al siglo XX. La conclusión podría ser lo difícil que resulta recuperar una memoria, una identidad perdida.

-¿Por qué Riaño?

-Nuestro proyecto inicial era realizar una película sobre grandes infraestructuras realizadas en los años sesenta y setenta que o bien no se hubieran terminado o no acabaran de funcionar bien, pero era un plan muy costoso y nos quedamos con una de las posibilidades, que conocíamos gracias al padre de Javier, que es leonés, de Carrizo de la Ribera.

-¿Cómo está funcionando la película?

-Estamos sorprendidos de las cada vez más ventanas de exhibición a disposición de este tipo de cine independiente, sobre todo en centros de arte y museos como éste, así como de los premios obtenidos. Algo muy positivo para un filme autofinanciado y por tanto completamente libre como es éste.

«La película muestra lo difícil que resulta recuperar la identidad»