lunes 23.09.2019
PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO

Laciana desentierra la Edad de Hierro

Un momento de la excavación arqueológica. DL
Un momento de la excavación arqueológica. DL

VILLABLINO | Si algún elemento artificial destacaba en el paisaje remoto de la comarca de Laciana ese sería sin duda las imponentes murallas de piedra que rodeaban los primeros poblados estables que los grupos humanos establecieron en el Alto Sil. Así lo revela la campaña de excavaciones recientemente finalizada que cuenta con la financiación del Instituto Leonés de Cultura y el Ayuntamiento de Villablino en el marco del programa de ayudas para el fomento de la investigación de yacimientos arqueológicos ubicados en la provincia de León.


Los trabajos realizados en los castros de Mariel (Llamas de Laciana) y Orallo, dirigidos por el lacianiego Rubén Rubio Díez con la colaboración de los arqueólogos Antonio Trigo, Patricia Fuentes, Javier San Vicente y Mauro Martín, han sacado a la luz los restos, excepcionalmente conservados, de sendas estructuras fortificadas en piedra, que en el caso de Mariel alcanzan prácticamente los tres metros de alzado.

 

Este singular enclave emplazado en un recóndito rincón montañoso a 1.360 metros de altitud fue descubierto en 2014 por la Unidad Técnica de Arqueología de la Junta en León y ocupa una reducida extensión, de manera que sus características en superficie podían remitir tanto a la existencia de un pequeño poblado en altura como a una estructura simple de control territorial tipo torre.

 

Los datos obtenidos en las excavaciones inclinan la balanza hacia la primera opción, de manera que el tramo de defensas exhumado rodearía un minúsculo caserío cuyo periodo de ocupación no ha podido ser precisado ante la ausencia de hallazgos de piezas arqueológicas, de manera que las dataciones absolutas procedentes del análisis de restos carbonizados y sedimentos serán las que permitan conocer su antigüedad.

 

En Orallo, si bien las murallas conservan aún dos metros de altura, el dato más significativo lo proporciona la anchura de la estructura, superior a los seis metros en su tramo norte y que se reduce en dirección sureste tras un estrechamiento similar al que se puede observar en las defensas del Castro de La Muela. En este caso el momento de uso parece más claro, ya que a la fecha radiocarbónica obtenida tras la campaña de 2016 y que apuntaba a la I Edad del Hierro se suman ahora una treintena de fragmentos cerámicos cuyas características, muy similares a las de las piezas recogidas en asentamientos cercanos como La Zamora (Sosas de Laciana) y Salientes (Palacios del Sil), apuntan a estas mismas fechas, entre los siglos VIII y V a.C.

 

Resultados en La Muela

 

Los resultados preliminares de las excavaciones, en las que han colaborado además representantes de las juntas vecinales de Orallo y Llamas de Laciana, fueron avanzados a los vecinos de la comarca a través de una jornada de puertas abiertas celebrada en el Castro de Orallo el pasado lunes. El estudio de los restos hallados deberá completarse con el análisis de los datos proporcionados por la última campaña realizada en el Castro de La Muela, que suponía la tercera consecutiva en el marco de los Campos de Trabajo Internacionales organizados por el Ayuntamiento de Villablino y financiados por el Instituto de la Juventud de la Junta. Estos trabajos contaron con la participación de 17 jóvenes de distintos países y permitieron profundizar en el conocimiento de la fase romana del poblado a través de la excavación de dos nuevos sectores en los que se ha registrado la aparición de varias estructuras de hábitat y un importante conjunto material cercano a las 200 piezas.

 

Una tercera intervención, en este caso subvencionada por la Dirección General de Patrimonio de la Junta con la colaboración del Ayuntamiento de Palacios del Sil, plantea la investigación de varios enclaves relacionados con la minería del oro romana en la localidad de Salientes. Las principales conclusiones de estos trabajos serán dados a conocer en fechas próximas y serán integradas en el análisis global sobre la evolución de los paisajes antiguos en el Alto Sil, cuyas dinámicas comienzan a desentrañarse gracias a los intensos estudios desarrollados en estas comarcas durante la última década.

Laciana desentierra la Edad de Hierro