jueves 26/11/20
Un museo revolucionario

«León cambió a Gaudí y Gaudí cambiará a León»

Es ya el activo turístico más importante de la ciudad

En tres años Botines ha pasado de ser una ‘casa visitable’ a un museo consolidado

 Tiene en marcha la reforma de dos plantas, la restauración exterior del inmueble y grandes proyectos

 El director general de la Fundación Fundos, José María Viejo del Pozo, lo tiene claro: «León cambió a Gaudí y Gaudí cambiará a León»

José María Viejo del Pozo, director general de la Fundación Fundos (en el centro) con el equipo del Museo Gaudí Casa Botines. RAMIRO
José María Viejo del Pozo, director general de la Fundación Fundos (en el centro) con el equipo del Museo Gaudí Casa Botines. RAMIRO

En abril de 2017 Botines abría sus puertas por primera vez al público con la aspiración de autofinanciarse. En abril de 2019 la Junta autorizaba la conversión del edificio erigido por Antonio Gaudí entre 1891 y 1893 en un centro museístico de la máxima categoría. Nada diferencia ya a Botines del Musac o del Prado. Es un «proyecto museístico internacional llamado a competir con cualquier museo del mundo», afirma con orgullo José María Viejo del Pozo, director de la Fundación Fundos, de quien depende el mayor Museo de Gaudí del mundo. En apenas tres años, Botines, buque insignia del proyecto cultural que impulsa Fundos y que da soporte a la red de centros culturales de León, Valladolid, Palencia, Zamora y Soria, se ha convertido en el activo turístico más importante de la ciudad, por delante incluso de la Catedral y San Isidoro, como demuestran algunas auditorías que maneja el Ayuntamiento.

El Museo Gaudí Casa Botines no ha dejado de crecer en número de visitantes; también extranjeros, procedentes de 61 países —en especial, de Francia, Italia, Portugal, Alemania y Estados Unidos—. El cóctel del éxito: la historia del edificio, la figura de Gaudí, que es una marca de gran notoriedad, y la fabulosa colección de 5.000 obras de arte, de las que se exponen al público 180.

El Museo Gaudí tiene en marcha grandes proyectos, como la reforma de dos plantas, la principal y el sotabanco, así como la restauración exterior del inmueble. Asimismo, está inmerso en la construcción de un almacén en el que albergar la enorme pinacoteca. Y pretende crear una zona de influencia de Gaudí en el entorno del edificio.

Además de las exposiciones permanentes, por una lado la pinacoteca heredada de las antiguas cajas de ahorro que acabaron fusionándose en Caja España, así como las dedicadas a la figura de Gaudí y a la construcción del edificio, el museo ha generado decenas de actividades complementarias, como talleres, conferencias, jornadas culturales, conciertos, ciclos de cine... A ello hay que sumar la programación de exposiciones temporales —ya cerrada hasta agosto—, en muchos casos de producción propia, y «pensada para dar la oportunidad de ser visibles a los artistas locales y nacionales», asegura la directora del Museo Gaudí, Noemí Martínez Murciego.

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Casa Botines ha firmado más de medio centenar de convenios con administraciones públicas, asociaciones y fundaciones para realizar actividades. A partir de marzo, por ejemplo, el edificio albergará un master de gestión empresarial de la IE Business School; del mismo modo que ha colaborado con Renfe, la Ópera de Oviedo, la Fundación Miguel Ángel Blanco, CelloLeón o la Fundación Santa María la Real.

Menos visible para el público es la labor de investigación, a la que el museo dedica importantes recursos. Desde el pasado mes de enero, el Museo Gaudí Casa Botines forma parte del prestigioso Consejo Internacional de Museos (Icom), así como de la Ruta Europea del Modernismo.

El director general de Fundos destaca que «el museo se financia con sus propios recursos. No tenemos subvenciones públicas y no dependemos de ningún banco. Las entradas son la principal fuente de ingresos», dice.

El Museo solo ha tenido algunos roces con la Sagrada Familia por la marca Gaudí, que es «un genérico que nadie puede atribuirse en exclusiva. La Sagrada Familia quiere ejercer un control monopolístico de la marca», explica Viejo. Para el director de Fundos, sin León no puede entenderse Gaudí, donde uno de los mejores arquitectos de la historia diseñó dos de los tres únicos edificios que el arquitecto construyó fuera de Cataluña.

«La conexión previa y posterior que tuvo con León fue muy estrecha. La experiencia de León influyó mucho en su arquitectura y en su personalidad. Gaudí está estrechamente ligado a León». Viejo del Pozo afirma que del mismo modo que «León cambió a Gaudí, Gaudí cambiará a León».

Aunque se financia con las entradas, el museo persigue ser accesible a todo el mundo, de ahí que se haya puesto en marcha un programa de amigos del museo, con tarjetas anuales, en distintas modalidades, que dan acceso a precio reducido a toda la oferta cultural de Casa Botines.

«León cambió a Gaudí y Gaudí cambiará a León»
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