sábado 04.04.2020
Patrimonio

León prepara tres nuevos museos

San Isidoro lleva meses a corazón abierto para reformar su museo, la basílica paleocristiana de Marialba está a punto de ser engullida por un ‘contenedor’ que la pondrá a salvo y Lancia quiere emerger del subsuelo. Tres acontecimientos culturales excepcionales.
Restos aparecidos en el yacimiento de Lancia. ILC
Restos aparecidos en el yacimiento de Lancia. ILC

San Isidoro está en plena reforma para salir de la Edad Media. El museo, abierto al público a finales de los años cincuenta, era un auténtico calabozo, con una impracticable escalera de caracol y estancias en las que ha sido imposible mostrar los fascinantes tesoros acumulados durante mil años.

Juan Pablo Rodríguez Frade, Premio Nacional de Arquitectura, pretende que la joya del románico brille también por dentro. La gran reforma, que concluirán en verano, ya ha sacado a la luz restos arqueológicos cruciales para certificar la historia del edificio. Han aparecido vestigios del palacio real, de las sucesivas fortificaciones de la Legio VII, una estancia que podría ser un templo dedicado al dios Mercurio y dos hornos de fundición de campanas, datados entre los siglos XIII y XVI; una rareza arqueológica que se preservará de forma visible. La transformación del museo servirá para triplicar el espacio expositivo, mostrar lugares que ahora no se incluyen en la visita, como el adarve de la muralla tardorromana, y exhibir tesoros que no cabían en las vitrinas, como el ajuar funerario de la infanta Doña María o el Pendón de San Isidoro.

Un ruina dentro del museo

A diez kilómetros de la colegiata está en plena construcción el museo que permitirá poner a salvo las enigmáticas ruinas de Marialba de la Ribera. Los vestigios de la basílica paleocristiana más antigua de Europa, junto a la de San Juan de Letrán en Roma, ambas del siglo IV, quedarán ‘bajo techo’, tras más de medio siglo a la intemperie. El arquitecto leonés Melquíades Ranilla ha diseñado una arquitectura liviana, como una membrana, que permitirá pasear ‘sobre’ los restos y protegerlos. Se trata de un museo único en la provincia. Con dos plantas y 1.856 metros cuadrados permite contemplar las ruinas a diferentes niveles. Los cálculos son que pueda abrir al público el próximo año.

El último bastión astur

Tan original como el anterior es el plan que tiene la Diputación para convertir el yacimiento astur-romano de Lancia en un colosal museo al aire libre. De momento, el Instituto Leonés de Cultura (ILC) tiene en marcha una gran ampliación. Quiere adquirir este año nada menos que 24 hectáreas —tiene ahora 1,5—. Tiene reservada una partida de 50.000 euros para compensar a los once propietarios de los terrenos. Y es que bajo estas fincas se hallan restos como el foro y otros destacados edificios romanos, localizados en su día mediante georradar y arqueología aérea.

A lo largo de este año el Instituto Leonés de Cultura (ILC) se centrará en la redacción del proyecto, un Plan Director de Lancia, que incluirá nuevas prospecciones y la recuperación de los restos ya excavados, con su oportuna señalización. La redacción del proyecto costará 150.000 euros y aproximadamente 1,7 millones hacer visitables los vestigios. El objetivo final es sacar a la luz el «último bastión» astur que resistió a la conquista romana.

Si se cumplen los planes, León dispondrá en poco tiempo de tres nuevos museos únicos.

León prepara tres nuevos museos