sábado 24.08.2019
EL TRASLADO DEL MUSEO

Los faraones se mudan a León

El Museo Liceo Egipcio abandona La Virgen del Camino y abre hoy sus puertas en el Palacio de Gaviria
Los faraones se mudan a León

El conde de Gaviria, Francisco de Cadenas y Vicent, el último en habitar el palacio que ahora es sede del Colegio de Arquitectos de León, contaba historias de un fantasma que dormía en una de las habitaciones. Ahora lo que sí hay son momias egipcias.

Veintitrés meses y 19.000 visitantes después, el Museo Liceo Egipcio ha dejado La Virgen del Camino y abre hoy sus puertas en el edificio diseñado en 1639 por Cibrián de Cadenas y restaurado en 1943, tras un incendio, por Manuel Cárdenas.

En el gran local que durante décadas ocupó una mueblería está ahora el trono de Tutankamón —cuyo original es de madera laminada en oro—. Más de 600 objetos originales y réplicas, lo que la convierte en la segunda colección egipcia más importante de este país.

El museo emprende nueva etapa con algunas piezas de la exposición Los tesoros de Tutankamón, copias perfectas de los tesoros hallados en su tumba. Sin duda, la estrella es la momia del faraón más célebre de la XVIII dinastía, que falleció a los 19 años. La colección completa, propiedad de un empresario egipcio y valorada en tres millones de euros, consta de mil piezas, incluida la fastuosa corona de Tutankamón, que los directores del Museo Liceo, el egiptólogo Raúl López y la arquitecta Beatriz Cañas, quieren traer a León.

Tesoros

El Palacio de Gaviria albergará parte de los tesoros de Christiane Desroches Noblecourt, conocida como ‘la gran dama del Nilo’, a quien el descubrimiento de la tumba de Tutankamón le fascinó de tal modo que decidió unirse al departamento de antigüedades egipcias del Louvre. Desroches, pionera y leyenda de la egiptología (1913-2011), salvó los templos nubios amenazados con perecer bajo las aguas de la presa de Asuán —incluido el de Debod, hoy en Madrid—. El Museo Liceo, cuya colección no ha dejado de crecer desde su creación en octubre de 2013, exhibe una parte del legado arqueológico de la célebre egiptóloga francesa, que ocultó las obras maestras del Louvre durante la ocupación nazi.

Los directores del nuevo museo leonés, ubicado en el número 6 de la calle Conde Luna, disponen ahora del doble de espacio para mostrar cerámicas egipcias de época griega, arte africano relacionado con Egipto, piezas eróticas de la época de los faraones, esculturas de dioses como Anubis, Sejmet (la terrible, símbolo de la fuerza y el poder) o Ptah, señor de la magia. Objetos para elaborar cosméticos, grabados, pinturas, fotografías antiguas, amuletos relacionados con la magia...

Y seis retratos de El Fayum o pinturas de momias de época romana —entre el siglo I antes de Cristo y el III de nuestra era—. Realizados por artistas griegos en el Egipto romanizado, estas obras constituyen los retratos bidimensionales más antiguos que han llegado a nuestros días y el único ejemplo de pintura de caballete de la antigüedad clásica que se conserva. Se empleaban para cubrir el rostro de las momias y para que el alma del difunto pudiera localizar a éste y conducirlo al reino de Osiris, algo así como una fotografía de pasaporte para emigrar al mundo de ultratumba.

Beatriz Cañas y Raúl López planean exponer su colección —que supera los 400 objetos— en otros países. Los primeros serán China y Portugal.

A partir de octubre el Museo Liceo retomará los cursos de egiptología y lenguas antiguas, así como los cursos de extensión universitaria, que imparten profesores españoles y de otros países. Y en otoño volverán a activar los talleres para niños.

Esta semana inaugural el museo obsequiará a los visitantes con una proyección sobre el antiguo Egipto. Las entradas cuestan 5 euros (3 euros, los niños).

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