miércoles 13.11.2019

Un ‘Señor de Bembibre’ por León

La Biblioteca Pública acogió ayer la presentación del facsímil de la primera edición infantil publicada de este clásico del escritor berciano Enrique Gil y Carrasco .
Un ‘Señor de Bembibre’ por León

Nueve décadas después de aquella versión infantil —adaptada para la clase de lectura de las Escuelas Primarias— El Señor de Bembibre se presentó ayer en la Biblioteca Pública de León como broche de oro al ciclo homenaje que durante toda la semana se ha dedicado a Enrique Gil y Carrasco. Si la primera versión para niños aparecía en Madrid en el año 1925, esta reedición incluye textos que explican los detalles de la adaptación.

La obra —ahora facsimilar— nacía el pasado verano tras los esfuerzos de la Universidad de León y el Instituto de Estudios Bercianos. El libro ha sido prorrogado por la Presidenta del Instituto de Estudios Bercianos, Mar Palacios, y recoge textos del maestro Jovino Andina Yanes, un estudio realizado por la doctora en Filología Ramonita Pérez, y unas palabras de otro bembibrense ilustre, el conocido científico del Centro Alemán de Investigación del Cáncer, y miembro de la Academia de Ciencias Veterinarias de Castilla y León, el investigador Ángel Alonso Martínez.

El Señor de Bembibre está considera como una de las novelas románticas más importantes de España, fruto de la expansión de ese movimiento o tendencia que se originó en Reino Unido y Alemania. Con esta nueva versión, tanto la ULE como el IEB rinden su particular tributo al segundo centenario del nacimiento del escritor villafranquino que se conmemora este año.

Esta novela histórica narra los desgraciados amores de don Álvaro Yáñez, último señor de Bembibre, y doña Beatriz Osorio. La trama se combina con la caída de la Orden del Temple, verdadera protagonista de la obra. El paisaje se asocia a la propia intimidad de los personajes, y les ofrece refugio y consuelo en sus tristezas.

La producción literaria de Enrique Gil y Carrasco también se completó con otras novelas de éxito, numerosos artículos de viajes, críticas literarias, y un total de 32 poemas que contribuyeron a situar al escritor berciano entre los grandes poetas del romanticismo.

Un ‘Señor de Bembibre’ por León