Mestre brinda la poesía total de Saint-John Perse

Juan Carlos Mestre. F. OTERO
‘Obra poética (1904-1974)’, editado por Galaxia Gutenberg, recoge por primera vez en español la trayectoria del autor

Juan Carlos Mestre, junto a Alexandra Domínguez, deja por un momento el folio en blanco de sus creaciones para someterse al de la traducción de la obra de un nombre fundamental, Saint-John Perse (1887-1975). Obra poética (1904-1974) (Galaxia Gutenberg) es el título de este flamante volumen que recoge por primera vez en español toda su trayectoria.

Premio Nobel de Literatura en 1960 y uno de los hitos de la lírica del siglo XX, desde su temprano Elogios hasta Pájaros, escrito en diálogo con el pintor Georges Braque, pasando por Anábasis y los poemas del exilio –Lluvias, Nieves, Poema a la extranjera, Vientos, Mares–, la obra de Perse es una vasta crónica de nuestro tiempo, asolado por los vientos del cambio y la discordia.

La mirada espaciosa de Perse se busca simultáneamente en el reflejo poliédrico de las cosas, las huellas del tiempo y las profecías de la imaginación. Poeta esencialmente lírico, su dicción trasmuta en poesía todo lo abarcable por la aventura humana del saber, desde el origen del fuego a los grandes y terribles hallazgos de la técnica moderna. Y su alianza de lo sencillo y lo noble otorga una insólita coherencia a su discurso: ni verso ni prosa, poesía respirable, en la que alienta una visión totalizadora de la existencia, un conocimiento erudito del mundo guiado por la intuición poética.

De él, Octavio Paz escribió: «Aquel que quiera saber lo que realmente ocurrió en la primera mitad del siglo XX deberá acudir, más que al dudoso testimonio de los periódicos, a unas cuantas obras poéticas. Una de ellas es la de Saint-John Perse. […] Celebración del lenguaje, la poesía de Perse es un regreso al origen del poema: el himno. Exclamación ante la vida, aprobación del existir, elogio».

Saint-John Perse nace en Saint-Leger-à-Feuilles, pequeña isla caribeña de las Antillas, el 31 de mayo de 1887, con el nombre de Marie René Auguste Aléxis Saint Léger-Léger, en el seno de una familia de propietarios locales dedicada a la explotación de plantaciones de café y azúcar. El terremoto que devasta Guadalupe en 1897 obliga a la familia a regresar a la metrópoli; allí se instalan en Pau.

Tras dejar brevemente los estudios por la muerte de su padre, se licencia en Derecho, Filosofía y Antropología en la Universidad de Burdeos en 1910 y frecuenta como alumno libre la Facultad de Ciencias, una de sus pasiones.