martes 22/6/21

Los mitos populares se hacen cultos

Cuarenta autores recrean otras tantas leyendas leonesas en el libro con el que nace la editorial Rimpego .
Arriba, ilustración para ‘La hija del Rey de Persia’, de Marta Prieto, en torno a la leyenda omañesa de San Justo.

«No entiendo cómo a nadie, a ningún otro editor, se le había ocurrido antes este proyecto». Joaquín Alegre, uno de los profesionales de la edición más conocidos de esta tierra —19 años trabajando con Edilesa, por sus manos y su coordinación directa han pasado cerca de 400 publicaciones— se ha reconvertido en empresario a fuerza de necesidades del guion («soy empresario por legítima defensa», declara solemne) y ha creado un sello personalísimo y lleno de proyectos, Rimpego. La editorial nace con un libro singular, Leyendas de León contadas por... que ya está en librerías y en el que casi cuarenta de nuestros mejores autores —en las firmas aparecen José María Merino, Luis Mateo Díez, Antonio Colinas, Julio Llamazares o Guerra Garrido— recrean otros tantos mitos del viejo reino.

Acariciaba Joaquín Alegre este proyecto desde hacía tiempo, y no comprende cómo no se materializó anteriormente «teniendo en cuenta, por un lado, el enorme potencial literario de León, y por otro, su gran riqueza legendaria». Gracias muy sentidas dedica a José María Merino, que ejerció «de gran catalizador del proyecto».

«Merino es un experto en el tema, ya compiló en Siruela Leyendas españolas de todos los tiempos», recuerda Alegre, quien en un principio había contado con la gente de su entorno más próximo, «pero gracias al académico, que acogió el proyecto con un entusiasmo total, la idea se abrió a escritores a los que yo no había llegado, como Mateo Díez, Llamazares, Colinas o Elena Santiago», explica. Y así, al satisfecho editor le hace «mucha ilusión» y se muestra «especialmente orgulloso» de que Rimpego nazca con este título. Tanto, que no vacila en declarar que si la editorial «desapareciera mañana, yo seguiría estando contento, porque, y esto es gracias al mérito de los autores, habríamos hecho un clásico».

Leyendas de León contadas por... arranca con dos significativas citas: unos versos de Rubén Darío extraídos de su Coloquio de los centauros («Ni es la torcaz benigna, ni es el cuervo protervo;/ son formas del enigma, la paloma y el cuervo»), y las tan conocidas, y no por ello menos ciertas, palabras del ‘leonés de Portugal’ Miguel Torga («O universal é o local sem paredes»). «Rimpego tiene esa voluntad del enfoque distinto, de echar un vistazo a lo nuestro desde otro punto de vista, el de Torga precisamente, sin poner fronteras —describe Joaquín—. Es una editorial leonesa y su foco primario es León, sus contenidos serán locales pero su visión, universal. También pretendemos una visión divulgativa, publicitaria, no sé cómo decirlo, de dar a conocer lo nuestro pero sin presuntuosidad, pasito a pasito, título a título, sabiendo muy bien dónde estas, qué eres y de qué participas».

En cuanto a las leyendas que componen este volumen, el editor confiesa haber ido «de sorpresa en sorpresa» según las iba recibiendo. «Estoy muy satisfecho del nivel alcanzado por los autores». Y forzado a compartir algunos sabrosos ‘descubrimientos’, dice que hay «dos autoras, prácticamente desconocidas, Lola Figueira y Sol Fernández, que ofrecen leyendas fantásticas, la de la presa cerrajera y la de cien doncellas, pero desde una visión absolutamente original y distinta, eso es el talento, contar muy bien lo ya sabido pero desde una perspectiva propia». Además, destaca la aportación de Julio Álvarez Rubio (Las brujas de la Veiga’l Palu), un relato escrito en el leonés del noroccidente, el patsuezu, en gallego-berciano y en castellano, «una especie de filandón en el que cada personaje habla empleando su lengua vernácula», describe Alegre, quien también juzga «deslumbrante» el texto de Ana Merino (Escenas alrededor de la leyenda de Bernardo del Carpio), «tres piezas teatrales perfectamente representables, con una tersura en la prosa del todo admirable. En teatro hemos de esperar grandes cosas de esta autora», opina.

Y por último, la curiosidad, ¿qué significa rimpego? «Es un pájaro, el alcaudón real, uno de los nombres populares que tiene en León —cuenta Alegre, no en vano biólogo de carrera—. Me lo cedió mi abuelo Joaquín, de Oteruelo, gran observador de aves; durante mucho tiempo llevé una lista en la que compilé gran cantidad de nombres tradicionales de pájaros de todas las comarcas leonesas».

Y vuelve a remarcar la filosofía de la recién nacida editorial de manera enormemente gráfica: «Está enraizada en la tierra pero sin paletismos, esto es, con la boina suelta, que se pueda quitar y poner según convenga».

Los mitos populares se hacen cultos