miércoles. 01.02.2023
Hijo del poeta Jorge Guillén, falleció mientras veía una película en su domicilio madrileño

Muere a los 82 años de un paro cardíaco el escritor y académico Claudio Guillén

Era experto en literatura comparada y entusiasta del escritor leonés Luis Mateo Díez
Una imagen de Claudio Guillén en su domicilio madrileño, donde falleció el sábado por la noche
El escritor y académico Claudio Guillén, de 82 años, falleció el sábado por la noche de un paro cardiaco mientras veía una película en su domicilio madrileño. Sus restos mortales fueron trasladados al tanatorio de la M-30 y hoy será enterrado en el cementerio civil. Hijo del poeta de la Generación del 27 Jorge Guillen y miembro de la Real Academia Española desde marzo de 2002, Guillén era una autoridad en literatura comparada. Llevado al exilio por su padre como consecuencia de la Guerra Civil, estudió en París (allí había nacido) y posteriormente en Estados Unidos. En este país ejerció de catedrático en las universidades de San Diego (desde 1965 a 1976), y en las de Princeton y Harvard (entre 1978 y 1985). En esta última fue profesor emérito. Impartió clases y conferencias -como profesor visitante- en Alemania, Italia Puerto Rico, Brasil y Sudáfrica, entre otros lugares. En 1982 regresó a España y dio clases de Literatura Comparada en la Universidad Autónoma de Barcelona (fue el introductor de esta materia en nuestro país). De mente abierta, Guillén admiraba a muchos escritores, tanto antiguos como contemporáneos, y no se recataba en nombrarlos. García Lorca, Galdós, Machado, Alberti, Pla y Borges estaban entre sus preferidos. Pero también le apasionaban Luis Mateo Díez, Luis Goytisolo, Javier Marías y Enrique Vila-Matas. Su gran debilidad, sin embargo, era el historiador Vicente Llorens, al que llamaba «maestro en destierros» y calificaba de «hombre recto, bueno y cabal». Directo en sus juicios, nunca tuvo pelos en la lengua lo hora de opinar sobre múltiples cuestiones. De la sociedad actual decía: «Es mezquina y llena de imposturas». De Borges: «Dijo unas cuantas tonterías y por eso se quedó sin el Nobel, pero era un enorme escritor». De su padre: «Le entusiasmaba Cervantes, aunque le hubiera gustado más conocer a Lope». Investigador Desde su cátedra de Literatura Comparada realizó numerosas investigaciones literarias, algunas de ellas centradas en el Renacimiento. Entre sus obras destacan Entre lo uno y lo diverso ( 1985), Introducción a la Literatura Comparada ( 1985), El primer Siglo de Oro ( 1988), Teoría de la Historia de la Literatura ( 1989), El sol de los desterrados ( 1995), Europa, ciencia e inconsciencia ( 1997), Entre el saber y el conocer ( 2001) y Desde el asombro ( 2004) Premio Nacional de Ensayo Fue galardonado en 1999 con el Premio Nacional de Ensayo por Múltiples moradas, obra que reúne varios estudios de literatura comparada. El año pasado recibió el Premio Internacional de Ensayo Caballero Bonald por una edición revisada de Entre lo uno y lo diverso . Otros títulos que engrosan su currículo son La expresión total: notas sobre literatura y obscenidad y Literatura y exilio. Ocupo el sillón «m» de la Real Academia Española desde el 21 de marzo de 2002. En su discurso de ingreso hizo un recorrido por la obra de su admirado Vicente Llorens y recordó una frase del maestro que también hizo suya: «El destierro viene a ser, tanto política como literariamente, un naufragio del que se salvan con el tiempo pocos restos, y no siempre los mejores». También perteneció a la Sociedad Internacional de Literatura Comparada, y de 1984 a 1989 fue presidente de la Sociedad Española de Literatura General. Formó parte de la Comisión Asesora de la Fundación Juan March, y era miembro y promotor de la Fundación Generación del 27, creada en 1996 para el estudio de escritos inéditos y de los entornos histórico y cultural en que vivió ese movimiento poético. Fue director de la colección Clásicos Alfaguara, de la de Escritores de América, de Anayya y Muchnik, y desde 1998 dirigía la colección Biblioteca de Literatura Universal, BLU, de la editorial Espasa.

Muere a los 82 años de un paro cardíaco el escritor y académico Claudio Guillén
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