jueves 6/5/21
Patrimonio

La muralla crece dos metros

Las excavaciones arqueológicas en el tramo de Era del Moro desentierran la base de la fortificación y sacan a la luz restos de una construcción del siglo XVIII, con una escalera de piedra y un depósito circular
Detalle de la excavación en la que se aprecian los hallazgos y que la muralla medía dos metros más. DL

Hay una muralla ‘invisible’. Bajo tierra hay al menos dos metros sepultados de la fortificación tardorromana. Las excavaciones arqueológicas que se están llevando a cabo en Era del Moro, en un tramo que lleva décadas semitapado por una tapia de ladrillo tras la cual se almacenaban materiales de construcción, han alcanzado la cota cero. Si se preserva, la muralla ‘crecerá’ hasta los doce metros. Los expertos no saben la altura que pudo tener originalmente. Es una de las muchas cuestiones aún sin respuesta. También se desconoce si era almenada y si las torres, como las de Lugo, llegaron a tener vanos o ventanas.

Sin embargo, las excavaciones apenas llevan dos semanas. Los arqueólogos sospechan que, probablemente, a lo largo de la calles Carreras y los Cubos el subsuelo podría ocultar una ‘franja’ de la muralla similar a la de Era del Moro. Con el paso de los siglos el suelo habría recrecido, devorando parte de la fortificación.

Incógnitas

Las excavaciones podrían desvelar nuevos datos sobre la cronología de la muralla

Algo similar a lo que ocurría en San Isidoro, hasta que en el año 2012 se rebajó el atrio y la joya del románico ganó cincuenta centímetros de altura.

Las excavaciones, que de momento se concentran en una cata de 65 metros cuadrados, han deparado otras sorpresas. Han aparecido restos de un semisótano de una construcción adosada a la muralla, seguramente de finales del siglo XVIII o comienzos del XIX. Se trata de una escalera de piedra en muy buen estado, un muro en paralelo a la muralla y un depósito circular, cuya utilidad se desconoce aún. El equipo de investigadores y arqueólogos, que dirige Fernando Muñoz, está analizando el uso original de este primer edificio documentado y si estuvo relacionado con el uso industrial del contiguo molino Sidrón. Precisamente, esta antigua harinera, la última que se conserva en la ciudad y que durante décadas ha permanecido ‘engullida’ por un garaje, acaba de ‘emerger’. En los últimos días, según informa el Ayuntamiento de León, se han demolido los edificios del garaje que ocultaban la primera harinera industrial de la ciudad y de la provincia.

De tono más oscuro el tramo de la muralla que estaba oculto. DL

Los arqueólogos tienen previsto realizar más catas a lo largo de los cuatro cubos de Era del Moro, unas prospecciones que podrían ayudar a datar cronológicamente la muralla, sobre cuya antigüedad no se ponen de acuerdo los historiadores.

El proyecto inicial pretendía que este tramo de la muralla fuera paseable, como ocurre con el de la calle Carreras —con acceso a través de la Casona de Puerta Castillo— y el de Ruiz de Salazar. Sin embargo, Patrimonio no autorizó el acceso a través de una escalera metálica. De esta forma, la ruta por el adarve se limitará a cuatro tramos inconexos entre sí: el Cid, el Archivo Histórico, Puerta Castillo y el Museo de San Isidoro.

La excavación y, al fondo el molino Sidrón. RAMIRO

Según el Ayuntamiento, avanzan a «un ritmo rápido» las obras de urbanización de la Era del Moro y de la calle peatonal que unirá la avenida Ramón y Cajal con la plaza del Espolón. El nuevo vial peatonal sobre el que ya se trabaja tendrá una superficie de 2.168 metros cuadrados, contará con una zona ajardinada, mobiliario urbano e iluminación de la muralla. Unas puertas colocadas a ambos extremos permitirán cerrar este espacio por las noches, como sucede en todos los parques municipales. El presupuesto es de 700.000 euros, financiado por los fondos Edusi León Norte, por el 1,5% Cultural y por el propio Ayuntamiento. Se espera que la nueva calle peatonal pueda inaugurarse a finales de año.

La muralla crece dos metros
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