sábado. 25.06.2022
patrimonio

Una muralla llena de trampas

El Ayuntamiento paraliza las obras en una casa adosada a la fortificación que el Plan Director prevé derribar El PSOE teme el desplome del cubo de Conde Rebolledo y el PP dice que espera permiso de Patrimonio.
Estado de la muralla en  la calle Conde Rebolledo. FERNANDO OTERO-PERANDONES
Estado de la muralla en la calle Conde Rebolledo. FERNANDO OTERO-PERANDONES

verónica viñas | león

El monumento más grande de León está lleno de trampas. La muralla lleva décadas e incluso siglos asediada por construcciones que el Plan Director prevé derribar para dejarla despejada. En muchos casos se trata de ‘chamizos’ que han ‘engullido’ pedazos de la fortificación romana y ponen en peligro su estabilidad.

El Ayuntamiento acaba de paralizar las obras en una de las casas de la avenida de los Cubos. La concejala de Fomento, Ana Franco, explica que han ordenado detener los trabajos de rehabilitación en la cubierta y estructura de este edificio porque «está fuera de ordenación»; y es que el Plan Director de la Muralla prevé derribar todas las construcciones pegadas a ella. Sin embargo, el propietario, según Franco, entiende que tiene derecho a reformar el inmueble. Serán, por tanto, los tribunales quienes decidan.

No es el único conflicto que tiene abierto el Ayuntamiento sobre a la muralla. El PSOE denunció ayer a través de un comunicado de prensa el riesgo de desplome del cubo que ‘reapareció’ en Conde Rebolledo tras la demolición de dos construcciones que se hallaban en una situación deplorable. Asediado desde hace al menos 125 años por viejas edificaciones, el tramo de muralla romana que discurre por la calle Conde Rebolledo se libraba de dos de ellas hace apenas unas semanas, tras ser declaradas «en ruina inminente». La concejala socialista Evelia Fernández alerta del peligro de derrumbe del cubo que ha quedado al descubierto. En su opinión, «los trabajos han dejado aún más desprotegida la muralla, por lo que se requiere una actuación urgente de consolidación y restauración para que el monumento no se venga abajo y pueda provocar un desagradable suceso».

Franco afirma que están pendientes de los preceptivos permisos de la Comisión Territorial de Patrimonio para intervenir en este enclave. El PSOE acusa directamente al PP por haber «abandonado, de forma unilateral e injustificada, el Plan Director de la Muralla y obviar los informes técnicos».

Lo cierto es que la restauración de ha muralla ha estado lastrada por el hecho de que se trata de un monumento con varios y difusos propietarios. Entre 1968 y 1973 el Ayuntamiento y el Estado pleitearon por ella, si bien ninguna de las partes pudo aportar documentos de propiedad, a pesar de que el Ministerio de Economía tiene a su nombre varios tramos de la fortificación, como el Archivo Histórico Provincial y la anexa Iglesia de los Descalzos, un tramo de la calle Independencia, un cubo de la calle Ramón y Cajal, así como solares en Serranos y Los Cubos. A ello hay que añadir los propietarios particulares de una muralla que tuvo casi dos kilómetros y medio de extensión y aún conserva dos terceras partes de su trazado y 36 cubos (la mitad), algunos encajados en viviendas.

El Ayuntamiento tiene previstas varias actuaciones hasta 2020 en la muralla, para las que el Estado ha previsto varias partidas: 20.000 euros este año; 100.000 en 2018; 400.000 euros en 2019; y 600.000, en 2020. Cantidades insuficientes para unas obras valoradas en 2.150.000 euros.

Las obras más inmediatas se centrarán en el rescate de los restos romanos del solar adyacente a la Casona de Puerta Castillo. La otra gran actuación se centrará en la Era del Moro, un tramo oculto ahora por una tapia particular, y el rescate de lo que queda del Molino Sidrón.

Una muralla llena de trampas
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