jueves 13/8/20
Retrospectiva

El Musac estrena ‘cine para las orejas’

EL ARTISTA NILO GALLEGO inaugura mañana su obra ‘Nubes pasajeras’ en el Musac. Una película sonora, sin imágenes, de tres horas de duración, que mezcla sonidos de múltiples instrumentos, música electrónica y hasta un concierto de ovejas. Una retrospectiva con la que el artista celebra los 15 años del museo.
El artista leonés Nilo Gallego, que mañana inaugura en el Musac la instalación sonora ‘Nubes pasajeras’. MARCIANO PÉREZ
El artista leonés Nilo Gallego, que mañana inaugura en el Musac la instalación sonora ‘Nubes pasajeras’. MARCIANO PÉREZ

Nilo Gallego siempre será el artista que organizó un concierto de ovejas. En 1999 aquel recital de cencerros en Bercianos del Real Camino se oyó en medio mundo. Ahora este creador, cuya obra forma parte de la colección del Musac —En el lugar del apuntador, en colaboración con Silvia Zayas y Chus Domínguez fue adquirida por el museo en 2015—, llega con Nubes pasajeras. Se trata de ‘cine para las orejas’, como él define la instalación sonora de tres horas de duración que estrenará mañana, en una versión reducida de 20 minutos, en la explanada del museo de arte contemporáneo leonés, a las 20.00 horas. La obra es un encargo del Musac para celebrar sus 15 años de historia.

Nilo Gallego (Ponferrada, 1970) ha camuflado siete altavoces en las fachadas del edificio diseñado por Tuñón y Mansilla. Su pieza se escuchará ‘en bucle’ todo el verano, durante el horario de apertura del museo.

Y sí, Nubes pasajeras también tiene música ‘interpretada’ por ovejas. Ha rescatado sonidos de aquel recital del 99, que se mezclan con música electrónica y decenas de instrumentos, especialmente de cuerda. El título de la instalación sonora —Nubes pasajeras— alude a que cada altavoz representa a un músico, como una batería, un violín, un piano, la voz de un cantante.... y, según el artista, se funden en una suerte de «tormenta». Este ‘concierto’ deja huecos para que se fundan en el momento de la emisión con los sonidos cotidianos de la calle y de los visitantes, «que la completan con su imaginación».

El estreno
La película sonora, que dura tres horas, se escuchará mañana en una versión reducida

Asimismo, Nubes sonoras es un guiño a la película del mismo nombre de Aki Kaurismäki sobre la vida de un matrimonio en precarias condiciones laborales, que influyó mucho a Nilo Gallego. Sostiene el artista berciano que los sonidos de su ‘cine para las orejas’ producen una especie de descarga cuando se sincronizan. Una película para ser escuchada en la que, como es habitual en Gallego, no faltan los toques de humor que impregnan toda su obra. «Podría parecer una obra seria de música contemporánea que se rompe con citas de artistas que me gustan, como Nina Simone, Lester Young o Alice Coltrane».

Un saco de sonido

Además, según Gallego, hay tres lugares diferentes desde los que escuchar las Nubes pasajeras. Teniendo en cuenta que la explanada del Musac tiene forma de ‘U’, el visitante puede situarse en el centro, donde percibirá los sonidos de forma equilibrada; puede deambular por el espacio, para captar los matices; o bien situarse más atrás, como si fuera el director de una orquesta.

El artista no sabe si alguien se atreverá a oír la pieza completa. Tampoco importa no ‘sintonizar’ desde el principio.

Admite que la obra tiene una vertiente retrospectiva, en la línea de la que ha sido su trayectoria artística hasta la fecha. Además, en Nubes pasajeras Gallego ha recurrido a elementos de su archivo sonoro, como partes del citado concierto de ovejas, así como partes vinculadas a las artes escénicas, como Societat Doctor Alonso y La Carnicería Teatro.

En la instalación que inaugura el Musac mañana, Gallego ha contado con la colaboración de tres músicos: Luz Prado (violín), Rodrigo Martínez (instrumentos tradicionales) y Julián Mayorga, que ha hecho las grabaciones electrónicas. Gallego se ha reservado la percusión. Luego este ‘gran saco de sonido’ lo ha editado en el ordenador hasta conseguir la película sonora definitiva.

En agosto Gallego participará junto al cineasta leonés Chus Domínguez, con el que forma el colectivo Orquestina de Pigmeos, en una residencia artística en el festival portugués de música electrónica que se celebra dentro de las murallas del castillo de Montemor-o-Velho.

Gallego asegura que la situación de muchos artistas, como consecuencia de la pandemia y meses de inactividad, es crítica.

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