viernes. 27.01.2023
EXPOSICIÓN

El Musac rendirá culto al ‘feísmo’ del hormigón

El museo inaugura en febrero ‘Concretos’, exposición colectiva que reflexiona sobre un material esencial del siglo XX
                      Abraham Riverón ‘Hier is de zon’ (2022). TERESA AROZENA/TEA
Abraham Riverón ‘Hier is de zon’ (2022). TERESA AROZENA/TEA

Agua, arena, grava y cemento. El resultado de la mezcla es el hormigón, llamado ‘concreto’ en algunos países de Latinoamérica. El principal emblema del ‘feísmo’ voraz del siglo XX es el tema nuclear de la primera exposición del año en el Musac. Una colectiva que abrirá sus puertas el 11 de febrero y llega desde el Tenerife Espacio de las Artes (TEA), donde se estrenó en noviembre.

Un puñado de artistas reflexionan sobre un material de una ubicuidad insospechada, que ha acabado por reconfigurar toda la superficie del planeta.

La exposición Concretos, comisariada por Gilberto González y Pablo León de la Barra, incide en el estado de ruina o reliquia en el que ha desembocado el hormigón. Como material de una enorme ductilidad, según explica el TEA en la exposición, el hormigón permitió una renovación plástica de la arquitectura, a la vez que supuso una emancipación de los cánones estilísticos; por otro lado, supone el acceso de capas de la población, especialmente en el ámbito urbano, a procesos de autoconstrucción con programas propios en relación a la capacidad transformadora del material. Concretos, en el que participan 21 artistas, entre ellos la vallisoletana Esther Gatón, revisa la idea del proyecto de modernidad. Los artistas evidencian el impacto de este material a un lado y otro del Atlántico.

La irrupción del brutalismo y todas sus neo variantes vienen a coincidir en Latinoamérica con el inicio del fin de los procesos sociopolíticos como la democracia, que son antecedentes de los programas neoliberales. En España el triunfo del hormigón viene a suponer la plasmación de procesos de apertura que sin embargo afianzan el programa de igual forma neoliberal. La exposición busca generar una constelación de voces creativas que, a través del concreto o el cemento, analizan los procesos de quiebra social y reforzamiento del capital hasta desembocar en procesos neofeudalistas.

Material invasivo

En definitiva, Concretos explora los usos políticos del hormigón durante buena parte del siglo XX.

En estos momentos, en cambio, un elemento ‘invasivo’ como el hormigón está en la antítesis de la era actual, sensibilizada por la inminencia del desastre climático, el problema del desabastecimiento y la ruptura de las relaciones que en el pasado han mantenido la naturaleza y la cultura.

Según el Musac, «distintos regímenes políticos, desde las socialdemocracias, más o menos sólidas, a todo tipo de dictaduras y sus variantes ideológicas posibles, acabaron —acaban aún— irremediablemente seducidas por las posibilidades que el material ofrece a quienes fervientemente desean la construcción de un nuevo orden».

No deja de resultar paradójico que el Musac, un museo absolutamente de cristal y sin paredes, se vaya a ‘retacar’ de hormigón en el interior. Muy al contrario, la sede del TEA es un edificio de hormigón horadado con miles de píxeles-ventanucos transformados a su vez en pequeñas piezas artísticas por las que asomarse al universo creativo.

El director del Musac, el canario Álvaro Rodríguez Fominaya, anunció hace unos días a este periódico que el museo va a generar este año «una programación donde la colección del museo tendrá prioridad». Sin embargo, de los 21 artistas que participan en Concretos, los fondos del museo leonés poseen obra únicamente de dos: Alexander Apóstol (Materiales de construcción) y Federico Herrero (Patio).

El Musac rendirá culto al ‘feísmo’ del hormigón
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