martes 21/9/21

El Museo Reina Sofía rastrea la génesis de las vanguardias

Para entender la eclosión de las vanguardias hay que analizar qué ocurrió en el primer tercio del siglo XX. Y eso es lo que hace el Museo Reina Sofía con la reordenación de su segunda planta, el episodio IV de la revolución emprendida por su director, Manuel Borja-Villel. Cuenta qué pasó en las calles, las salas de exposiciones, las revistas, la arquitectura, el cine o los tablaos y su determinante efecto en el arte desde finales del XIX hasta 1931. Muestra cómo en el humus de esos «territorios» germinaron las semillas de la modernidad.

Desde la Semana Trágica de Barcelona a la proclamación de la II República, traza un nuevo mapa del arte moderno con una compleja red de relaciones sobre lo ocurrido en los momentos históricos que alumbraron las vanguardias. Parte de finales del siglo XIX y se detiene en los años treinta, justo ante las salas del ‘Guernica’, las únicas que se mantienen inalterables en el museo.

Desde Romero de Torres

Reordena una docena de espacios para narrar lo acontecido en España y Europa, partiendo de obras de Ramón Casas o Julio Romero de Torres para llegar a la cima del cubismo y el surrealismo y a las piezas icónicas de Miró, Dalí, Picasso o Juan Gris. Este cuarto episodio de los seis de la reordenación de la colección se titula Los territorios de la vanguardia: ciudad, exposiciones y revistas.

Es un relato minucioso de la génesis de las vanguardias que destaca el papel crucial de «territorios» como la ciudad, con su entorno burgués y obrero, las muestras y galerías de arte, y los manifiestos y publicaciones que permitieron a los artistas comunicarse y romper fronteras.

También los espacios de consumo y ocio, de los escaparates a los escenarios, dando carta de naturaleza al cine, las varietés o al flamenco redescubierto por los poetas de la Edad de Plata están presentes en la exposición.

El Museo Reina Sofía rastrea la génesis de las vanguardias
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