lunes 06.07.2020
Gente de León

Música de Mónica Duna para un tranquilo verano

La artista leonesa da el paso y propone sus conciertos, sin cambiar el formato, para iniciar la remontada estival
Mónica Díez Grande ha desarrollado una larga carrera en orquestas y formaciones jazzísticas aunque ahora actúa como solista. DL
Mónica Díez Grande ha desarrollado una larga carrera en orquestas y formaciones jazzísticas aunque ahora actúa como solista. DL

Jessy Jazz me explicó que estando sentado se toca mejor... Cantaba Carlos Suárez con Los Cardiacos en otros tiempos, los de Pepi Pop y compañía. Efectivamente, ahora es otro momento pero todos los vasos de la música son comunicantes. Y aquí hay algo de relevo. Es tan prudente Mónica Duna que, cuando se oye de su boca: «Hay que buscarse la vida», en ella casi suena a frase punk. Pero la cantante leonesa solo pasó por el heavy, asunto que también sorprende pero que es otra historia. En tiempos de dudas y de que se reposicionen tantas cosas, Mónica Díez Grande, su nombre de pila, ha dado el paso que se echa de menos y es la propuesta decidida de como sea, en las condiciones necesarias, como demanden las autoridades, y de acuerdo con quien contrate, está disponible para llevar su música apaciguadora, sus standards de jazz, las canciones de las bandas sonoras legendarias...

Es decir: abierta contratación. Parece de perogrullo pero como no está pasando, por eso aparece Mónica Duna para remarcarlo. Que puede cantar en formatos que no requieren el bulto para que haya menos claridad. No necesita ni cambiar su formato.

Iniciativa artística

La cantante leonesa abre nueva etapa para adaptar sus contrataciones a las exigencias de los locales

Por cierto, ya ha recibido alguna llamada que se interesa por los pasos para contratarla. Es decir, que al otro lado también hay gente previsora. También de una Casa de Cultura le han preguntado cómo es eso de actuar y amansar a las fieras, llamando así en esta ocasión con cariño al siempre respetable público.

«Creo que mi propuesta artística tiene cabida en actividades culturales en las que la cantidad no sea lo importante. Además, mi música, o lo que canto, se puede oír y ver sentado, como de hecho me ha pasado muchas veces», explica.

Y de nuevo insiste: «Hay que buscarse la vida y hacerlo correctamente», afirma, y corrobora que lo de correctamente lo lleva tanto en el adn musical como en personal.

«En muchas ocasiones he participado en presentaciones, en inauguraciones, incluso solo para ambientar durante un cóctel o acto social. Y todo este tipo de de eventos no tienen la característica de ser masivos, porque se pretende que sean lo contrario», explica.

Grandes canciones

‘La vie en rose’, ‘Moonriver’ o ‘Beatiful that way’ son parte de su incontestable repertorio

A estas alturas parece mentira que haya que buscar recovecos para incrustar la cultura en directo en la vida que se viene encima, pero sí es cierto que las medidas a implementar tienen que estar basadas en la responsabilidad. Por eso, en esos registros, Mónica Duna cree que su repertorio es más que posible y no es que exclame porque no es su estilo, pero sí dice: «Al menos, creo que tenemos que contar que existimos. Y que algunos hacemos un tipo de música que ahora puede tener más posibilidades de ponerse en pie como espectáculo», narra. Aquí, indudablemente es donde entraría el sentar esas bases, porque al igual que la mayoría de los artistas leoneses, Duna y su equipo son conscientes de que el cambio supone sobreesfuerzos para todos.

Entre los aspectos que parece que van a tomar forma se encuentra desde el ajuste de cachés a espectáculos que no tienen tantas fuentes de rentabilidad por una cuestión de cantidad como la propia infraestructura. En su caso, entre Nuria Pellitero, ejerciendo de manager y de lo que haga falta, Carlos Fernández, experimentado bajista y encargado de coordinar todo el soporte sonoro, y la propia Mónica Duna. Todos arrimando el hombro se postulan como alternativa musical para los tiempos que vienen.

Lo artístico ya corre por cuenta de su talento y de temas que forman parte de la historia universal de la música. La vie en rose, Moonriver, Somewhere over the rainbow o Beatiful that way (banda sonora de La vida es bella) parecen aval suficiente para armar un repertorio que no necesita comprimirse sonoramente porque su as en la manga es la delicadeza. Y se cantan así. Mientras, se escuchan sentados, a distancia unos de otros hasta que se pueda bailar.

Música de Mónica Duna para un tranquilo verano