martes. 16.08.2022
El viajero y narrador Julio Álvarez Rubio.

—¿Qué libro no dejarías de leer o leerías por segunda vez?

—Muchos. Desde que leí El Danubio, de Magris, sueño con hacer un viaje desde la Selva Negra hasta Constanza con él a mano.

—Un personaje imprescindible en la literatura (o en la vida).

—Se me ocurriría uno cada día. Hoy, La Cocadrille de Puerca Tierra, de John Berger.

—Un autor o autora insoportable (o un libro insoportable).

—No puedo con los de autoayuda o buenismo sentimental y acrítico.

—Un rasgo que defina tu personalidad.

—La impaciencia por despacharlo todo en un minuto. No es precisamente una virtud.

—¿Qué cualidad prefieres en una persona?

—La generosidad, la facilidad para comprender y echar una mano.

—¿Qué opinión te merece la política actual? ¿Y la sociedad?

—Hoy nuestros partidos parecen empresas donde la selección de personal importa mucho menos que acumular poder y mantenerlo como sea. Y nosotros a lo nuestro, como siempre. Habría que hacer algo pero, ¿qué?

—¿Qué es lo que más te divierte en esta vida?

—Viajar, observar, escuchar a Bach, cine clásico, leer, fotografiar, muuuuucha montaña y qué sé yo. Vivir mientras se pueda.

—¿Por qué escribes?

—Como suele decir mi amiga Emilia: Por un lado, yo qué sé. Y por otro, qué quieres que te diga.

—¿Crees que las redes sociales, facebook o twitter, sirven para ejercitar tu estilo literario?

—Experimenté algo y no me gustó. Demasiado barullo. El formato blog me interesa más.

—¿Cuáles son tus fuentes literarias a la hora de escribir?

—Nombraré a Pepe el de Corros en representación de tanta gente de mi tierra que atesora a capazos sabiduría y gracia.

—¿Escribes o sigues algún blog con entusiasmo porque te parezca una herramienta literaria?

—Sigo NarrativaBreve.com, La Nave de los locos, el de Hidalgo Bayal y alguno más.

—Una frase que resuma tu modo de entender el mundo.

—Antes trataba de seguir a Víctor Frankl: aprender a distinguir entre lo que es esencial y lo que no lo es, entre lo que tiene sentido y no lo tiene, entre lo que es responsable y lo que no. Ahora pienso como mi padre en sus últimos años: a ver qué va pasando.

«Nuestros partidos parecen empresas»
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