sábado 15/8/20
Música

Pájaro Sunrise se pasa al español

El leonés Yuri Méndez estrenó década vital con nuevo disco, ‘Man of many faces’, y este 2020 planea un salto poco habitual en él: un nuevo trabajo en el que predominará el hip hop en español con bases electrónicas. También prepara una banda sonora que lo confirma como compositor de máximo prestigio.
Yuri Méndez mantiene este año tres frentes abiertos en torno a su carrera musical, la publicidad y las bandas sonoras. MARUXA CAEIRO
Yuri Méndez mantiene este año tres frentes abiertos en torno a su carrera musical, la publicidad y las bandas sonoras. MARUXA CAEIRO

Si todo fuera prestigio en lugar de aquella vanidad materialista a la que aludía Javier Krahe, Yuri Méndez (León, 1979) sería todo un éxito en sí mismo. Él, como Pájaro Sunrise, es el compositor y músico capaz de crear canciones íntimas de autor, temazos pop o atmósferas musicales que siguen el hilo de los solistas de culto de las últimas décadas. Y a la vez, un fabricante de sintonías que pueden aparecer en proyectos publicitarios, o bandas sonoras. Un ejemplo tan completo parecería no necesitar de reinvenciones, pero resulta que el leonés anda ahora en su nuevo proyecto rondando el hip hop en español, bajo bases electrónicas que ya dominaba a la perfección. Y a todo esto sin desatender el resto de su actividad. Es decir, que he aquí al artista en casa en su hábitat creativo siempre con nuevos planes.

Evidentemente, todo este planteamiento aparece ahora condicionado por la situación general. Por eso, Méndez prefiere utilizar un tono abierto en todo plan: «Siempre estoy probando cosas nuevas, otra cosa es que acierte. Antes de que llegase el coronavirus a enloquecer el mundo había decidido escribir canciones y grabar un disco en castellano a medio camino entre el hip hop y el electro», afirma, dejando claro también que hasta lo más planificado y previsto hay que tomárselo ahora siempre en condicional. Pero como también esto pasará, un músico que podría dibujar un gran mapa de reconocimiento en España, es seguro que se saldrá de sobra con la suya, que en su caso siempre son más de una. De hecho, como era de esperar, tiene más tarea sobre la mesa: «También estaba trabajando en la banda sonora del primer largo de Pedro Collantes dentro de un proyecto de la Bienal de Venecia, pero la producción se ha parado y no tengo ni idea de cuándo arrancará de nuevo. En la película hay únicamente música instrumental y además en un registro en el que apenas he hecho nada salvo un par de anuncios de televisión», narra.

Cinematográfico

En la actualidad trabaja en la banda sonora de ‘Last minutes’, película de Pedro Collantes

Y aquí es donde surge la idea de que Yuri Méndez o Pájaro Sunrise, que tanto vuela vuela tanto, es un creador versátil, que puede sorprender o incluso, por aquello de adelantarse, pensar en si en realidad toda esa mirada poliédrica no esconderá otra vocación que algún día irrumpirá. Y resulta que sí, que este hombre rodeado de aparatos, cables, asuntos informáticos, instrumentos, etc, y que encima domina, podría haber sido un escritor feliz frente a su folio en blanco. «Mira que soy fácil de tentar, pero hasta ahora la música no me ha dejado tiempo para mucho más. Es posible que escribir sea mi fantasía preferida desde bambino, desde mucho antes de coger por primera vez una guitarra, y supongo que si no hubiera empezado a grabar tan pronto habría terminado dedicándome a enredar con palabras. O intentándolo al menos. Pero he traducido un libro (El sonido y la perfección de Greg Milner, merece la pena) y de vez en cuando hago colaboraciones para revistas. Así puedo mantener la llama viva», asegura.

Con lo cual, puede decirse que si ahora trabaja canciones en plan hip hop, esto es, de mucho relato literario, eso que tiene avanzado.

Y en cualquier caso, lo que garantiza Yuri Méndez es una calidad inusual, porque mezcla la creación con la interpretación como nadie. Porque cuando canta ofrece un registro de voz instrumental y personalidad que tal vez en otro país le hubiera llevado a asaltar los tronos musicales. Porque no hay que olvidar que su caso es como el de otros, no muchos, pero sí que los hay, en donde para dar rienda a su talento necesitan complementarse con otras tareas relacionadas pero tan solo de carácter alimenticio.

Frentes laborales

La publicidad es otro de los frentes en los que su labor es demandada para diversos proyectos

Y aquí, por ello, hay que volver a ese prestigio mencionado al principio, donde aparece incluso el tipo influyente que es y, que como tal, desmiente: «Te agradezco el piropo, pero no me veo influyente en absoluto. No me gustan las redes sociales, la mayoría del tiempo ni me acuerdo de que las tengo y, cuando las uso, me pierden los chistes privados. Todo mal. Sí que me dejo influir; puede que cuando fuera más joven me negase, pero ahora pienso más bien que es una suerte conocer a gente con entusiasmo que te arrastra con ella. Empeñarme en blindar mis gustos o mis opiniones me parece una pérdida de tiempo», asegura con clarividencia. Y como polifacético remata con humor: «Escribir música, grabar música, mezclar música. La publicidad cada vez me aburre más, pero me paga el alquiler y Madrid entiende de alquileres. La maldita. Por cierto, magnates que nos leéis: si alguien quiere hacerme alguna oferta de trabajo pintona, estoy dispuesto a darle un giro a mi vida; no sirvo para nada en concreto pero, eh, soy así medio majo y no doy guerra».

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