martes. 31.01.2023
La artista salmantina recoge en sus cuadros distintos momentos del día y estados de ánimo

La pintora Natacha Vicente expone sus paisajes abstractos en la galería Ármaga

Sus obras guardan grandes referencias a los expresionistas americanos y al primer impresionismo
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Dijeron en su momento los críticos de arte que Mark Rothko intentaba hacer invisible lo visible por medio de la realidad. El genial artista tomaba como modelo de sus abstracciones las grandes extensiones de los campos de América, enfrentándose con un espacio infinito que le transmitía la sensación de que su ego había desaparecido. Algo semejante le ocurre a Natacha Vicente, joven pintora que estos días expone sus obras en la galería Ármaga. Natacha tiene su escenario en los interminables páramos salmantinos, que otea desde su atalaya de Cabrerizos, a una legua de la capital charra. Explica la pintora que aunque sus cuadros parezcan obras abstractas, son todos paisajes. «Son los paisajes que están a la puerta de mi casa, los que pueden verse en la exposición pertenecen casi todos al tiempo de invierno, de ahí sus colores grises. En ellos se reflejan distintos momentos del día, desde el amanecer hasta la noche y diferentes estados de ánimo, son un poco como mi diario personal». Cabrerizos, para Natacha, es fuente interminable de inspiración, «desde mi casa se ve la sierra, se ve el río, se ven pasar las horas. En cierta manera, aunque guardan grandes referencias a los expresionistas abstractos americanos, también tienen mucho que ver con el primer impresionismo, con aquellas series de Monet en las que se reflejaban los distintos efectos de la luz del día sobre la fachada de una catedral. Ver pasar las horas, el punto del día, retener un instante como si en él estuviese contenida la eternidad. Porque en mis pinturas tiene mucha importancia la luz». Natacha Vicente ha llegado a esta etapa de su carrera como pintora gracias a la síntesis. «Sí, trato de resumir los paisajes, de hacerlos muy sencillos, quito las casas, quito los árboles, quito todo¿ y quedan una franja naranja que en realidad es un bosque, los reflejos del cielo y el agua en dos bandas horizontales¿». Técnicamente Natacha Vicente emplea los métodos tradicionales, «trabajo siempre al óleo, empleando procedimientos antiguos, me gusta el tacto de la materia». «Aunque mis cuadros pueden parecer intensamente gestuales, procuro contenerme para crear una sensación relajante, de paz». Natacha Vicente nos deja las emociones que es capaz de trasmitir a través del tamiz de la niebla, del hielo y de la escarcha, son los suyos en esta ocasión paisajes de invierno en los que el silencio vence al rumor del río o al grito del viento. «Yo pretendo -dice la artista- hacer sugerencias al espectador para que sea él el saque de lo más profundo las emociones. Esta pintura no es de la que cuenta cosas, quiere ser el punto de partida para crear una atmósfera de emociones entre el espectador y el cuadro». Lugar: galería Ármaga (Alfonso V, 6). Horario: de lunes a viernes, de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00; sábados, de 12.00 a 14.00 y de 19.00 a 21.00 horas.

La pintora Natacha Vicente expone sus paisajes abstractos en la galería Ármaga
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