martes. 31.01.2023
AL MARGEN de su condición de icono singular por sus características físicas, su peculiar dicción y la singularidad de su programa Redes (La 2), Eduard Punset es también un cualificado intelectual, en tiempos ministro con Suárez. Sus entrevistas son jugosas y se dobla a si mismo cuando el interlocutor es extranjero, después de haber grabado la conversación en un más que corecto inglés. Además conoce el truco del coloquio televisivo a dos bandas. Sabe qué preguntar y cuando debe hacerlo, sin renunciar a participar abiertamente como uno más. La noche de Reyes tuvo a Sydney Brenner, Nobel de Medicina en 2002, para hablar sobre el código genético, sus aledaños y ese tema tan fascinante del genoma humano. No tuvo desperdicio. Bastaron un par de cámaras, dos sillas, una mesa y dos conversadores para atrapar al especialista y al profano en un mar de distensión no exenta de humor y anécdotas. Brenner sugirió que el doctorado debería comenzar en la escuela, con niños de cinco años y durar como veinte más para aprovechar su incansable afán de curiosidad. Punset anotó que la clave está en hacerse preguntas permanentemente. Incluso contó que siendo ministro un día hizo una propuesta y le respondieron algo tan pesimista como que "ya se había intentado"¿ Redes es más raro que un elefante con alas, pero a interés no le gana nadie.

Punset
Comentarios