jueves 13/8/20

«Que los niños no conserven nunca rencor a nadie»

«Que los niños no conserven nunca rencor  a nadie»

«Pide mucho por mi eterno descanso y a los niños que siempre se acuerden en sus oraciones de su padre; que no conserven nunca rencor a nadie». Con estas palabras se despedía Maceliano Juan Franco de su esposa, Benigna Juan Cerezal, poco antes de ser ejecutado. Escribió la carta en el campo de concentración de San Marcos.

Su testimonio figura en el libro Cárceles y Campos de Concentración de Castilla y León junto al de Victoriano Crémer — «nos tiraron sobre el cemento, encharcado de orines..»— y otros prisioneros que sobrevivieron y murieron en uno de los que más prisioneros llegó a tener en España durante la Guerra Civil y parte de la posguerra.

Según datos del Tribunal de Cuentas, que acaba de desclasficar los documentos de esa época, San Marcos llegó a tener 4.190 prisioneros en septiembre de 1938, tal y como recoge el historiador Javier Rodríguez, en el capítulo dedicado a León en el libro que acaba de publicar la Fundación 27 de Marzo y coordina también el historiador Enrique Berzal de la Rosa.

El libro se presenta el 7 de junio (19.30 horas) en el Museo de León y se acompaña de un proyecto expositivo en el que figuran documentos gráficos, como el legado de Cástor González, cartas y fotografías que reflejan la vida en los campos de concentración y cárceles que hubo en las nueve provincias de la actual Castilla y León.

La exposición se inaugura hoy y estará hasta el 17 de junio. Se puede visitar de 10.00 de 10.00 a 14.00 horas y de 16 a 19.00 horas (martes a sábado) y de 12.00 a 14.00 horas (domingos y festivos).

«Que los niños no conserven nunca rencor a nadie»