miércoles 30/9/20

«Quiero con todas mis fuerzas tocar en León»

El músico leonés Ángel Baillo inicia gira mundial con su grupo mexicano
Ángel Baillo, segundo por la izquierda, con Playa Limbo, grupo con el que inician una gira internacional.

Como de Guadalajara (México) a León hay un trecho, acepta una aproximación visual: este tipo tiene un pacto con su tupé, que ahí siguen juntos desde aquellos años 80 en los que Ángel Baillo (León, 1966) era un aplicado bajista que luego se convirtió en experto virtuoso del instrumento y recorrió varias bandas de la ciudad y de Madrid. Pero el destino mexicano dejó de ser casualidad y ahora conserva, o casi es poseedor único de un acento entre leonés y mexicano, como si fuera su forma de mantener un equilibrio que le permite por derecho ser de los dos lados. Tiene un grupo, Playa Limbo, que es una exitosa formación de aquel país, a medio camino entre el pop mainstream y la interpretación musical de calidad con influencias del funk y hasta del jazz. Y ahora se embarca en una gira de catorce fechas por Australia, Japón y Tailandia. Y aún así, lanza el guiño a su tierra: «¡Yo quiero con todas mis fuerzas tocar este año en las fiestas de San Juan! ¿Me ayudas? Es mi gran deseo», asegura sin medias tintas.

Cumplido el trámite, el resto casi justifica esa petición, porque lejos de haberse desconectado de su tierra pese a la distancia, Baillo, apellido que perfectamente podría ser una marca de bajos leoneses (todo el mundo sabe de la calidad que atesora su hermano Javier), mantiene todo el hilo directo que puede y que gracias a las redes sociales lo facilitan. Pero él recuerda las calles de León: «Una parte de León permanece inalterable y eso me encanta. Paseo por sus calles y aún destilan recuerdos por los cuatro costados. España la tengo metida en el alma. Eso nunca se olvida», afirma, mitad con emoción, mitad con nostalgia. De hecho, califica esta relación con su tierra y ciudad como «bastante cercana». Y así, afirma: «Soy muy apegado a mi tierra y a mi familia. De hecho, el año pasado, aprovechando una visita mi hermano me invitó a grabar un tema en su disco y yo encantado y orgulloso», dice.

Cuando mira el retrovisor vital, Ángel Luis Baillo Almuzara se recuerda en un León en el que él daba sus primeros acordes musicales con Gas Mostaza y Ópera Prima, primero, y luego con La Fuga del añorado Toño Caminero. «Había talento y fe. Mucha fe... Y además una camaradería sorprendente. Al menos así la recuerdo, todos acabábamos tocando con todos», rememora de aquella movida local en los años 80 en León en donde varios grupos, cada uno en su estilo, mantenían cierta coherencia generacional.

Algo de ese estilo de antaño conserva incluso tocando ahora de manera profesional, además de desarrollar una tarea individual, como compositor, que pertenece más a su lado artístico más discreto, porque no parece tener intenciones de hacerlo público más allá de soportes digitales. En realidad, las dos vertientes le resultan de lo más productivo, porque, según explica, «tengo un proyecto personal llamado El Equilibrista, concebido con la expectativa de difusión solo en formato digital. Voy colgando videos a Youtube y solo lo hago por no dejar que esas canciones languidezcan en el disco duro. No me imagino presentándome solo en vivo con ellas», relata.

Sobre la actualidad de su grupo Playa Limbo, Baillo apuesta fuerte: «Pues somos muy creativos y por fortuna nos hemos rodeado, desde que nos salimos voluntariamente de nuestra disquera, de un equipo maravilloso que están haciendo que ocurran cosas formidables. Somos muy, muy trabajadores y sin duda no cejamos en buscar siempre caminos para la difusión de nuestra música», remarca.

Si mezcla México y España le sale un relato apetecible: «Las dos culturas están más próximas de lo que parece. México tiene un punto surreal que fascina casi desde que uno pisa el país. El cazurro es noble, tozudo y fuerte. Creo que es un match interesante. Y además todo mexicano que pisa tierras leonesas es bien recibido y viceversa. Hubo mucho leonés que emigró», añade. Y así, entre Sting, Los Beatles, Keane, Coldplay, o un poco de Love Of Lesbian, Ángel Baillo mantiene así el hilo musical común que quién sabe si por fin le lleva a tocar en León. Sería hora.

«Quiero con todas mis fuerzas tocar en León»