martes. 16.08.2022
ANTONIO CUBELOS

«Recordar es vivir dos veces»

El poeta y bloguero Antonio Cubelos, autor de Julia, agosto y septiembre, continúa escribiendo poemas y leerá el 4 de agosto en Poesía para Vencejos

Poeta de las pequeñas cosas —que en ocasiones se revelan como grandes cosas— y consciente de que la memoria es la gran casa común que lo acoge, a él y a otros tantos poetas, Antonio Cubelos Marqués trata de capturar el instante, fotografiar la memoria, que «cruje;/ y da confort», en un carpe diem particular: diseccionar el momento, «a ver qué quiere decirnos. Aprender de lo que hemos sido y se nos escapa». Así se expresa este poeta ponferradino, que reivindica la memoria de la noche anterior, esa pausa para ‘ser’ que la prisa convierte en algo tan efímero. En esencia, su obra poética está impregnada de recuerdos y morriña o «nostalgia implícita, la de quien regresa a casa y ve los álbumes con fotos. Recordar, como dicen, es vivir dos veces, y hay cosas que no dejaría de vivir una y otra vez».

El autor de Julia, agosto, septiembre (ediciones Vitruvio, 2013) —un poemario que nace de un viaje sentimental a la isla de Mallorca— nos muestra, cual buen berciano, su vena descreída, su existencialismo y la añoranza de su tierra como su paraíso perdido, «la utopía a la que regresar en verano», porque Antonio Cubelos, que nos enseña su lado más personal en este libro «pese a todos los disfraces», recuerda que, por motivos laborales de su familia, cambiaba mucho de residencia y pasó casi toda su infancia fuera de la provincia de León. «Quizá por tanta ausencia, la de entonces y la que vino después, me sienta aún más vinculado a esta tierra, por ese exilio interior que no termina nunca...»

Referentes

Asimismo, reconoce que pertenecer a una provincia como León, con una enorme tradición literaria, le causa asombro y admiración, y siente que es un privilegio compartir tiempo y lugar con tantos referentes, entre los que destaca a Julio Llamazares, «por su nostalgia a cámara lenta», Mestre, Gamoneda… o el propio Juan Luis Panero, por ese «amargo cotidiano» entre sus versos, aunque también reivindica a maestros poetas como Eugénio de Andrade, Valente —por la esencialidad— y  José Agustín Goytisolo o Gil de Biedma —por la experiencia—. No obstante, el primer contacto que tuvo con la poesía le llegó con Gustavo Adolfo Bécquer y los grandes románticos: Espronceda, Rosalía... «con ellos descubrí que era posible poner en valor el sentimiento… Hay un diálogo maravilloso con todos ellos». Cubelos, que también siente un universo lorquiano como si fuera suyo, recuerda con cariño aquella su experiencia con El Cobaya, la mítica y prestigiosa revista cultural editada en Ávila, en la que el autor de La mitad de la luz —que es un recorrido por los espacios vitales del día a día—, compartiera páginas con grandes poetas como Mario Pérez Antolín, Tomás Sánchez Santiago o el mismo Gaspar Moisés Gómez. «Nunca agradeceré lo suficiente a José María Muñoz-Quirós la confianza en aquel recién llegado… Fue sin duda una toma de conciencia definitiva hacia lo que significaba escribir. Un ‘ejercicio de responsabilidad’ hacia todo aquello que bullía por dentro».

Poeta de la memoria

Antonio Cubelos, que se siente muy cómodo hablando desde el pasado (no en vano podríamos definirlo como poeta de la memoria y la nostalgia), cree que su compromiso con la sociedad, aunque sea mucho más humilde que el de los grandes movimientos sociales, es también necesario: «la conciencia del individuo sobre el lugar que ocupa. Mi labor, acaso, sea la de reflejar la levedad de nuestros actos, dejar constancia de lo fugaces que somos». Y en este sentido, Antonio, que ha realizado lecturas y recitales poéticos en espacios diversos, incluso en Portugal, reivindica la necesidad de que la poesía salga de sus trincheras, que salga a la calle… «Es necesario mirarse a los ojos y que fluya el diálogo. Además, siempre son reuniones entre amigos, donde se aúna la emoción del reencuentro con la expectación por aquello que se va a escuchar. La poesía, como decía Lorca, no necesita adeptos, sino amantes. Y una lectura en vivo, para quien se asoma por primera vez, es encontrar de pronto la religión de la palabra».

En la actualidad, Antonio Cubelos, aparte de mantener activo su blog: antoniocubelos.blogspot.com, continúa escribiendo poemas, porque «es inevitable seguir escribiendo, sin apartar la vista de la precariedad que nos toca vivir... Vivir tan cerca del suelo hace sentir con más intensidad los baches del camino. Creo que no estar ciego es suficiente inspiración». A la espera de presentar su reciente poemario Julia, agosto, septiembre en Ponferrada, León y aun en otras ciudades, prepara su lectura para la próxima edición de Poesía para Vencejos, que tendrá lugar en Palacios de la Valduerna el domingo 4 de agosto. «Toda mi trayectoria se compone de estas pequeñas sorpresas que regala la vida».

«Recordar es vivir dos veces»
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