miércoles 12/5/21
DOS MIL AÑOS DE BÚSQUEDA

San Isidoro blinda la Copa de Cristo

El Cabildo planea trasladar el Santo Grial a una sala de máxima seguridad y colocar en su vitrina una réplica

Fue como una premonición. Hace cuatro años se hizo una réplica del cáliz de Doña Urraca. Por entonces los investigadores Margarita Torres Sevilla y José Miguel Ortega ya estaban sobre la primera pista que les llevaría a descubrir que el Santo Grial lleva mil años en León.

El Cabildo de San Isidoro estudia actualmente blindar la reliquia más importante de la cristiandad. Previsiblemente, como adelantó ayer el abad de la colegiata, Francisco Rodríguez Llamazares, el cáliz será trasladado a otras dependencias con las máximas medidas de seguridad. La vitrina donde se exhibía hasta ahora el cáliz de Doña Urraca, situada en un lugar destacado de la cámara del tesoro, podría ser ocupada por la espléndida réplica realizada en 2010 por Rafael Moreno, un genial orfebre granadino que removió Roma con Santiago para encontrar un hilo de oro tan fino como el de la pieza original. La réplica fue uno de los objetos estelares de la exposición Raíces. El legado de un reino, que permitió inaugurar el Palacio del Conde Luna tras años de restauraciones. El primero en sospechar que el cáliz de Doña Urraca podría ser el Santo Grial fue, precisamente, el anterior abad, Antonio Viñayo, quien en su libro La Colegiata de San Isidoro, ya apuntó la idea en 1971: «¿Por qué los artífices de Doña Urraca utilizaron para alma de este cáliz, la joya más rica que salió de sus talleres, un cuenco de piedra desportillado y ya con antiquísimas heridas y cicatrices imposibles de disimular? ¿Acaso, como el Santo Grial, con el que mantiene afinidades de antigüedad y factura en la materialidad pétrea de la copa, era una reliquia venerable que era forzoso conservar y enriquecer?

Resulta lógico que San Isidoro quiera extremar la protección en torno al Santo Grial, un objeto que ha movilizado a aventureros, fanáticos religiosos, coleccionistas e incluso los nazis, que lo buscaron equivocadamente en el monasterio de Montserrat. Se trata de uno de los hallazgos más importantes de la Historia.

Robo frustrado

Además, ya en el 9 de noviembre de 1979 hubo un intento de robo. La presencia de miembros de la Adoración Nocturna fue disuasoria para los ladrones, que no llegaron a concluir el trabajo. El Cabildo de San Isidoro restó importancia al incidente, al que calificó como «un vulgar palanquetazo» en la puerta. Aseguró que el cáliz era poco menos que inexpugnable, al estar protegido por «una cuádruple alarma».

El cáliz de Doña Urraca inicialmente estaba acompañado de una patena de oro que fue robada en el año 1112, durante los enfrentamientos entre Alfonso I de Aragón y un sector nobiliario que logró la anulación de su matrimonio con doña Urraca, sobrina de la reina donante. La pieza fue sustituida por otra de plata dorada que reprodujo el mismo modelo.

La curiosidad por contemplar de cerca el Santo Grial, que en realidad lleva a la vista mil años en San Isidoro y la proximidad de la Semana Santa —la temporada alta de León— hacen prever una masiva asistencia de público al Museo de San Isidoro, cuya entrada cuesta 5 euros. Los 100.000 visitantes que ven cada año el cáliz de Doña Urraca —270 de media al día— podrían dispararse en los próximos meses.

San Isidoro blinda la Copa de Cristo
Comentarios