miércoles 22/9/21

Santa María de Nogales, la vergüenza del patrimonio leonés

El vandalismo devora el monasterio del siglo XII a la espera de que los propietarios y la administración decidan salvarlo de la ruina
Imagen de la situación en la que se encuentra el cenobio. MARCIANO PÉREZ

En 2007 ingresaba en la Lista Roja de Hispania Nostra, un ránking del que desde entonces han salido algunos ‘colegas’, como el monasterio de Sandoval o el de Eslonza. Santa María de Nogales ha sido expoliado durante dos siglos, desde que Mendizábal firmó una desamortización que condenó a la ruina y a la almoneda decenas de monumentos leoneses. Los robos siguen a día de hoy, hasta el punto de que si no se toman medidas, el cenobio, que fue bautizado por un monje cisterciense como el ‘Escorial’ de León, desaparecerá de manera irremediable.

La pista de Gómez Moreno

En 1904 el historiador Manuel Gómez Moreno, cuya labor salvó gran parte de los monumentos de la provincia, aún encontró en pie el ábside mayor, el crucero, la portada, una gran capilla, dos patios de los siglos XVI y XVII, columnas toscanas y la gran escalera del XVIII. Hoy, apenas queda en pie parte del lienzo del monasterio, la espadaña, el arco de entrada principal con su escudo heráldico, un trozo de bóveda del claustro y montones de ruinas.

El diputado de Cultura, Pablo López Presa destaca que podría haber sido uno de los proyectos del plan R de la Diputación —con el que la institución provincial rescatará 31 inmuebles con una subvención de seis millones de euros—, pero este cenobio parece estar gafado. La Junta aún no lo ha declarado BIC —Bien de Interés Cultural— un paso fundamental para iniciar su protección, que hoy es posible gracias a la maleza que lo recubre y evita que gran parte de la estructura que permanece oculta sea destruida pasto de los vándalos. Uno de los mayores problemas con los que cuenta Santa María es que su propiedad no pertenece al ayuntamiento de San Esteban sino que se reparte entre una treintena de personas que no se ponen de acuerdo para la cesión al municipio, requisito imprescindible para poner en marcha las labores de protección. Hasta tal punto este monasterio convive con el pillaje que la Guardia Civil recuperó uno de sus arcos en un establecimiento de hostelería de La Bañeza en el año 2013, después de seis años de pesquisas.

Lo perdido en un siglo
En 1904 aún estaba en pie el ábside mayor, el crucero, la portada, una gran capilla o la escalera del XVIII

La historia del monasterio se remonta al año 1150. En esa fecha don Vela y doña Sancha donan al abad de Moreruela unos terrenos en la zona de Nogales para erigir un cenobio. Desde sus inicios este monasterio se regirá según la regla benedictina. Luego pasó a la Orden del Cister. En una bula firmada por el papa Alejandro III, y que data del año 1162, ya se menciona a Santa María de Nogales. En el año 1264 Doña Urraca, junto con sus hijos Sancho Rodriguez, Velasco Rodriguez y sus hijas Sancha y Marina, hacen donación de sus posesiones en Alcubilla al Monasterio de Santa María de Nogales y a su abad el padre fray Bartolomé y para todo el convento. El monasterio permaneció habitado hasta el año 1836, en que fue exclaustrado.

Santa María de Nogales, la vergüenza del patrimonio leonés
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