lunes 21.10.2019

El simbolismo astrológico en el arte

A  mediados del siglo XVII el reinado de Felipe IV llegaba a su fin sin heredero. Estaba en peligro toda una dinastía, la de los Austrias, y en el horizonte se adivinaba una guerra de sucesión a la corona de dramáticas consecuencias. Fue entonces cuando el gran pintor Velázquez, puso en marcha toda su creatividad y su genio para pintar Las Meninas a modo de talismán astral, distribuyendo los personajes del cuadro a modo de la constelación de la Corona Boreal.


Desde la más remota antigüedad el cosmos y el arte han vivido un constante idilio, algo que es fácil de entender si nos ponemos en el lugar de nuestros ancestros. Para empezar, el cielo es el más grande y maravilloso lienzo que podamos imaginar, y además está en constante cambio. En él ocurren cosas fabulosas día a día. El problema es que nosotros ahora miramos otro tipo de lienzos, esas pantallas de los móviles, tabletas y demás que se han acabado convirtiendo en nuestro sexto sentido. Sin embargo, no tenemos que dejar de contemplar el cielo, porque, además de regalarnos una enorme belleza sin igual, es un extraordinario ejercicio para el alma. Decía Marsilio Ficino que mirar a los planetas nos acerca más a su luz.


Pero mucho antes del Renacimiento- cuando se presta especial atención al significado oculto de los dioses y los mitos- ya los neandertales lo tenían claro. Además del asombro que suponía vivir bajo los cielos estrellados, entendieron que su supervivencia y evolución dependía de adaptarse bien a sus ciclos. De ahí que nuestros antepasados acabaran divinizando el cosmos y, por supuesto, representándolo bajo diversas formas artísticas, como ocurre, por ejemplo, en las cuevas de Lascaux o de Altamira.


Poco a poco va surgiendo la magia por analogía, es decir, por imitación, que da lugar a un infinito código de símbolos, donde la astrología ocupa un lugar predominante. El arte nos ofrece innumerables muestras maestras al respecto, como La última cena, de Leonardo da Vinci, donde el polímata florentino pinta a los doce apóstoles representando a los doce signos del Zodiaco, con Jesús, como Sol, en el centro, algo oculto a la vista del lego, pero que no deja la más mínima duda para quien conoce el simbolismo y los arquetipos zodiacales.

El simbolismo astrológico en el arte
Comentarios